Cumbre de Biden da esperanzas sobre frenar el cambio climático pero falta mucho

Shaun TANDON y Alina DIESTE
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¿Se encamina finalmente el planeta a frenar el cambio climático? Tras el regreso de Estados Unidos a la lucha contra el calentamiento global, los expertos dicen que sí con cautela, ante las dudas sobre la capacidad de las grandes potencias de cumplir sus compromisos.

"Logramos un gran avance", afirmó el viernes el presidente estadounidense, Joe Biden, al clausurar la cumbre virtual que organizó para pasar la página de la era Donald Trump, un escéptico del cambio climático.

Esto es el "comienzo del camino" hacia un nuevo acuerdo sobre el clima en la conferencia de la ONU COP26 en noviembre en Glasgow, Escocia, dijo.

Estados Unidos duplicó su meta de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Japón, Canadá, la Unión Europea y Reino Unido también aumentaron sus compromisos.

John Kerry, el enviado de Biden para el clima, dijo que más de la mitad de la economía mundial ha prometido medidas para mantener el calentamiento global en 1,5 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales.

Esta es la aspiración fijada por el Acuerdo de París de 2015, la actual convención marco de la ONU sobre el cambio climático, para evitar sequías, inundaciones y desastres naturales que podrían desencadenar hambrunas y migraciones masivas.

Pero aún falta la otra mitad de la economía mundial, y hay temperaturas récord cada año.

Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de Energía (AIE), dijo en la cumbre que las emisiones responsables del calentamiento global van a registrar en 2021 el segundo mayor aumento en la historia en medio de la recuperación económica de la pandemia de covid-19.

Además, más de la mitad de las reducciones necesarias para alcanzar las metas de neutralidad de carbono a mediados de siglo dependerán de innovaciones tecnológicas que aún no existen.

"En este momento, los datos no coinciden con la retórica", advirtió.

Bill Hare, de Climate Analytics, dijo que los nuevos compromisos, de cumplirse, supondrán una caída del 12 al 14% del esfuerzo que aún se necesita en términos de reducción de emisiones para 2030.

"Políticamente, hay un impulso", reconoció.

Pero las promesas de los países aún tienen que traducirse en planes concretos.

Y la ayuda de las principales economías a los países más pobres, para hacer su propia transición ecológica o enfrentar los efectos del calentamiento global, es todavía muy insuficiente, a pesar de la promesa de Biden de incrementar la contribución estadounidense que Trump cortó.

- El interrogante de Brasil -

China, el mayor emisor de CO2 del mundo, reiteró su promesa de alcanzar para 2060 la neutralidad de carbono -esto es, absorber tanto como emitir-, e insinuó que después de 2025 comenzaría a reducir el uso de carbón, la forma de energía más contaminante.

"No hay duda de que señalar que China está preparada para comenzar a eliminar el carbón para 2025 es extremadamente importante", dijo David Waskow, director de la Iniciativa Climática Internacional del Instituto de Recursos Mundiales (WRI).

Pero India sigue muy por debajo de las expectativas, al igual que países ricos como Australia.

"Y ciertamente hay muchas razones para preocuparse por el rumbo de este gobierno brasileño", señaló Waskow.

El presidente Jair Bolsonaro, bajo cuyo mandato creció la devastación de la Amazonía, prometió la neutralidad de carbono para 2050 y la eliminación de la tala ilegal para 2030.

"Pero ¿cómo se respaldan esas declaraciones en la práctica?", se preguntó el experto.

Los 10 principales emisores de CO2 son responsables de casi el 69% del total global: China (26,1%), Estados Unidos (12,6%), la Unión Europea (7,52%), India (7,08%), Rusia (5,36%), Japón (2,5%), Brasil (2,19%), Indonesia (2,03%), Irán (1,74%) y Canadá (1,52%), según el WRI.

- "Grabado en mármol" -

Biden está decidido a enfrentar pero también aprovechar la "amenaza existencial del cambio climático".

Por eso, propuso al Congreso un paquete de infraestructura de dos billones de dólares que busca hacer la transición hacia una economía verde.

Pero choca con la oposición del Partido Republicano de Trump, alineado con la industria de los combustibles fósiles y reticente a los acuerdos internacionales.

Según Waskow, Biden apuesta a que las empresas y los gobiernos estatales y locales avancen hacia la energía limpia y los vehículos eléctricos independientemente de los vientos políticos en Washington.

"Lo quieren dejar grabado en mármol", dijo.

Nathan Hultman, director del Centro para la Sostenibilidad Global de la Universidad de Maryland, dijo que Biden envió una "señal súper fuerte" sobre el clima.

Pero la mayoría de las reducciones de emisiones del 50-52% para 2030 se centran en la energía y el transporte, y para avanzar es necesario mirar hacia otros sectores.

"No se trata solo de llegar a 2030, sino de llegar a cero emisionse a mediados de siglo", recalcó.

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