Cuba sufre el peor rebrote y prepara medidas drásticas para frenar al virus

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Con playas, bares y restaurantes cerrados y toque de queda nocturno, las autoridades atribuyen el rebrote a la relajación de los protocolos y de las medidas de distanciamiento social
YAMIL LAGE

LA HABANA.- El escenario se complica día a día en Cuba durante la tercera ola de la pandemia por coronavirus, más aún en La Habana, donde se concentran la mayoría de los casos y las autoridades consideran “alarmante” la situación.

El presidente Miguel Díaz-Canel anticipó que las autoridades anunciarán “medidas de cierre más drásticas” para La Habana con el objetivo de contener el repunte de casos de coronavirus, que hoy volvió a dejar más de un millar de positivos en toda la isla.

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El domingo, el Ministerio de Salud confirmó 1162 positivos, una cifra sin precedentes, y hoy ha sumado otros 1030 casos al balance oficial, que registra ya 81.640 desde que estalló la emergencia sanitaria el año pasado.

Con las vacunas cubanas todavía en última fase de ensayos clínicos y el agobiante incremento de la presión sobre hospitales y centros de salud, en estos momentos con 25.000 ingresados, entre enfermos y pacientes sospechosos o en vigilancia por Covid-19, los primeros días de abril han superado los peores pronósticos: desde hace una semana, el promedio es de casi 1100 casos diarios, un 31% más que al cierre de marzo.

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En la capital cubana, la tasa de incidencia de contagios en los últimos 15 días es de 343 casos por cada 100.000 habitantes, más del triple que en el resto de la isla. “Alarmante inicio de abril, con promedio diario de más de mil casos, la mayoría en La Habana. En próximas horas habrá medidas de cierre más drásticas, como ante el primer rebrote de Covid-19”, anunció el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, en un mensaje de Twitter.

Díaz-Canel dijo a través de redes sociales que la “baja percepción de riesgo es el mayor peligro”, y advirtió que pasarán meses para que las vacunas cubanas estén listas para su uso masivo y “Cuba quede completamente inmunizada”. Según el presidente cubano, ya 90.000 voluntarios participantes en la tercera fase de los ensayos clínicos han recibido la segunda dosis de Soberana 02 y Abdala (las candidatas cubanas más avanzadas), y decenas de miles de personas más participan en “estudios de intervención controlada”, aunque, dijo, ahora “no basta con poner el hombro” sino que se trata de “poner actuación responsable”. “Por el bien de nuestras familias y de la Patria: distanciamiento, higiene y mascarillas”, recomendó.

Cuba planea comenzar su programa nacional de vacunación en junio, una vez que el suero producido en la isla sea aprobado para su aplicación
YAMIL LAGE


Cuba planea comenzar su programa nacional de vacunación en junio, una vez que el suero producido en la isla sea aprobado para su aplicación (YAMIL LAGE/)

Cuba acumula 81.640 contagios y 440 muertos desde el inicio de la epidemia, cifras que siguen siendo bajas en comparación con otros países del área como República Dominicana (más de 250.00 contagios y 3300 muertos), Panamá (356.000 infectados y 6100 muertes) o México (2.445.000 casos y 200.000 fallecidos). Sin embargo, para la isla caribeña, que durante los primeros nueve meses de la pandemia fue modelo de control y buen manejo de la epidemia -hasta el 1 de enero de este año Cuba registró sólo 12.056 casos positivos y 146 fallecidos-, el gran incremento de la propagación del coronavirus en las últimas semanas es algo extraordinario que ha hecho saltar todas las alarmas.

Las cifras de enfermos comenzaron a crecer exponencialmente a partir de mediados de diciembre, tras la reapertura de los aeropuertos y la llegada de decenas de miles de viajeros, en su mayoría cubano-norteamericanos que llegaron a visitar a sus familias. Las autoridades achacan el rebrote a la relajación de los protocolos de seguridad y de las medidas preventivas de salud y de distanciamiento social, tanto de los particulares como de las instituciones, lo que ha provocado que 10 de las 15 provincias cubanas que habían avanzado hacia la normalidad hayan regresado a la fase epidemiológica, entre ellas La Habana.

Capital cerrada

Desde hace dos meses, rigen en La Habana diversas medidas restrictivas y de contención, que incluyen el cierre de los bares, restaurantes, lugares de ocio y playas, la suspensión de todas las actividades docentes, el toque de queda a partir de las nueve de la noche y la limitación del horario del transporte público.

El transporte público permanece restringido y se mantienen largas colas al frente de tiendas y comercios. Aunque la escasez de alimentos y artículos de primera necesidad es una constante desde hace muchos años, el país atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia
YAMIL LAGE


El transporte público permanece restringido y se mantienen largas colas al frente de tiendas y comercios. Aunque la escasez de alimentos y artículos de primera necesidad es una constante desde hace muchos años, el país atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia (YAMIL LAGE/)

Se ha reducido además la llegada de vuelos desde países con tasas altas de propagación de la epidemia y es obligatoria la cuarentena en hoteles para los turistas o el aislamiento obligatorio en centros estatales para los contactos de casos confirmados. Ninguna de estas medidas ha logrado detener la propagación de los contagios.

El escenario económico tampoco luce mejor. El país atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia, con una caída acumulada del 11% del PBI el año pasado. Aunque las autoridades no hablan directamente de las grandes colas que a diario se forman frente a las tiendas y comercios, derivadas de la aguda escasez de alimentos y artículos de primera necesidad, este es uno de los factores que más preocupan y dificultan el control de la transmisión del coronavirus.

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Sin embargo, el Estado no tiene la capacidad de mitigar las colas como fuente de contagio ya que no puede garantizar el suministro estable de mercancías y la gente tiene que salir a la calle a diario para garantizarse la subsistencia. Para más problemas, esto ocurre justo cuando el país ha iniciado una compleja y traumática reforma monetaria que ha hecho que se dispare la inflación y que los cubanos pierdan buena parte de su poder adquisitivo.

Ante estás dificilísimas circunstancias, el gobierno continúa enfocado en el desarrollo de su propia vacuna que le permita inmunizar a su población, algo que pretende conseguir antes de fin de año.

El País y agencia DPA