Por qué Cuba por ahora está relegada en la política exterior de Biden

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Las largas colas son una constante como parte de la actual crisis económica de la isla
Agencia AFP

WASHINGTON.– Cuba siempre está presente en la política exterior de Estados Unidos, pero ahora aparece relegada. El gobierno de Joe Biden dejó en claro públicamente que la relación con la isla dista de aparecer entre las prioridades de la agenda de la Casa Blanca, y sus primeras señales enfriaron cualquier expectativa de un pronto acercamiento con La Habana luego de cuatro años de trumpismo gélido, reciclando añejos roces.

Durante la presidencia de Barack Obama, Biden –era vicepresidente– fue uno de los protagonistas de un descongelamiento con la isla que culminó con el histórico viaje de Obama a La Habana en 2016, tras el cual visitó Buenos Aires para reforzar el vínculo con el gobierno de Mauricio Macri.

Obama abrió ranuras en el embargo a la isla y también avaló un vínculo económico mucho más estrecho con Estados Unidos a través de decretos, sin pasar por el Congreso, y sacó a Cuba de la lista de países que apoyan el terrorismo.

Trump revirtió ese descongelamiento histórico. Atenazó el embargo, impuso restricciones y sanciones que Obama había levantado, y, en uno de sus últimos actos de gobierno, volvió a incluir a Cuba en la lista negra de países que respaldan el terrorismo argumentando su “interferencia maligna en Venezuela y el resto del hemisferio occidental”.

La dureza hacia Cuba y Venezuela amplió su respaldo en la Florida –la política de Estados Unidos hacia América latina suele recorrer la Florida–, donde Trump consiguió un cómodo triunfo en la última elección presidencial. Luego de dejar la Casa Blanca, en enero pasado, Trump se mudó a Palm Beach, donde tiene su resort Mar-a-Lago.

El regreso de Joe Biden a Washington asentó la esperanza de un reseteo y un retorno a la política de Obama.

El exvicepresidente norteamericano había prometido durante la campaña que volvería a flexibilizar la política de remesas y de viajes a la isla bajo el argumento de mejorar la calidad de vida de los cubanos. Pero hasta ahora la Casa Blanca mantuvo el rumbo trazado por Trump.

“Un giro de política hacia Cuba no está actualmente entre las principales prioridades de política exterior del presidente. Pero es un tema, por supuesto, en el que seguiremos comprometidos y enfocados”, dijo la vocera presidencia, Jen Psaki, a mediados de abril, luego de que Raúl Castro confirmara que dejaba el liderazgo del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Psaki agregó que la política de Estados Unidos hacia Cuba se regirá por dos principios: el apoyo a la democracia y los derechos humanos, con un foco en el empoderamiento del pueblo cubano para determinar su propio futuro, y una filosofía de que los estadounidenses, en especial los cubano-norteamericanos, son los mejores embajadores de la libertad y la prosperidad.

Disputas

Los primeros roces ya aparecieron. La decisión del gobierno de Biden de mantener a Cuba en la lista negra de países que amparan al terrorismo junto con Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela desató la furia del gobierno de Miguel Díaz-Canel.

La administración de Biden mantiene a Cuba en la lista de países no cooperadores en la lucha contra el terrorismo. Esta acción difamatoria, así como la aplicación continua de la política de Trump y sus 243 medidas de bloqueo, son sorprendentes e irritantes”, tuiteó el martes pasado, en inglés y castellano, Bruno Rodríguez, el canciller cubano.

“Dando la espalda a la gran mayoría del pueblo cubano y estadounidense, el gobierno del presidente Biden adopta medidas de Trump. Crece el abismo entre el discurso y la realidad”, insistió después el funcionario de Miguel Díaz-Canel, en otro tuit.

Unas horas más tarde Julie Chung, la subsecretaria interna del Departamento del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, respondió con otro tuit en el que reclamó la liberación de Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Castillo, dos artistas detenidos por las autoridades cubanas bajo cargos de generar desórdenes públicos y recibir apoyo financiero desde Estados Unidos.

“Estados Unidos rechaza la detención de artistas por ejercer su libertad de expresión. El gobierno cubano no puede silenciar a sus críticos violando sus derechos humanos. Luis Manuel Alcántara y Maykel “el Osorbo” Castillo deben ser liberados de inmediato”, exigió la funcionaria del gobierno de Biden.

El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano rechazó el reclamo de Chung, al que consideró “abiertamente demagógico e injerencista” y “un simulacro de preocupación por los derechos humanos” en la isla.

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