Cuba: el régimen redobla los cercos y las detenciones de activistas y periodistas antes de las protestas del 15N

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Cuba; protestas
EVA MARIE UZCATEGUI

BOGOTÁ.- El acoso y “bloqueo” contra el dramaturgo Yunior García Aguilera, cabeza visible de la plataforma de acción ciudadana Archipiélago, ha precedido las primeras horas antes de las llamadas marchas cívicas por el cambio de este 15-N, convocadas en Cuba y en 100 ciudades del mundo. Los agentes de la Seguridad del Estado y las brigadas de choque del castrismo impidieron al director de Teatro Trébol caminar hasta el malecón habanero con una rosa blanca en la mano.

Le “tapiaron” a la fuerza dentro de su hogar, incluso desplegando banderas cubanas delante de su ventana para que el mundo no viera cómo enseñaba el cartel con la leyenda “Mi casa está bloqueada”. El sitio continuó por la noche, con presencia gubernamental en las calles más cercanas, incluso con un colectivo bloqueando la circulación.

La represión y el hostigamiento prosigue hoy contra los coordinadores y miembros de Archipiélago. La activista por la democracia “Saily de Amarillo” ha sufrido el primer acto de repudio en su propia casa, con una turba de la Federación de Mujeres Cubanas acarreada en colectivos hasta el lugar. “¿A ti cuánto te dieron, una caja de pollo?”, se defendió la coordinadora de Archipiélago frente a los insultos de las oficialistas.

El escritor Miguel Montero, otro de los moderadores del grupo, permanece detenido, como él mismo comunicó durante su traslado al Departamento de Instrucción Penal de Holguín, en el oriente del país. Eloy Calunga desapareció en Santiago de Cuba, mientras se ha estrechado el cerco que les impide, por la fuerza, salir de sus hogares a periodistas independientes y activistas.

“Nos han informado que si participamos en la manifestación vamos a ser detenidos. Somos sacerdotes para predicar el evangelio y el evangelio habla de libertad, de justicia y de verdad, lo que nuestro pueblo está pidiendo. Si ser detenidos es el precio por ser coherentes con el evangelio, sea. Estaremos caminando con nuestro pueblo por nuestras calles que todavía están presas”, anunció el sacerdote católico Alberto Reyes Pías, quien está dispuesto a marchar con los padres Rolando Montes de Oca y Castor Álvarez.

La carta publicada la semana pasada por 15 sacerdotes cubanos contra la represión empujó a que los obispos cubanos hicieron público un comunicado en el que apostaron por “la implementación de los cambios necesarios, tan largamente deseados, que favorezcan una vida digna y feliz para todos los hijos aquí en esta tierra nuestra”.

En un comunicado conjunto, medio centenar de organizaciones, con Archipiélago, el Movimiento San Isidro y el 27-N a la cabeza, reclamaron a Michelle Bachelet, Alta Representante de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y a la Unión Europea que tomen “medidas de monitoreo y sanciones públicas por las violaciones de derechos humanos en el marco del 15-N”.

“Ahora o nunca”

“Ahora o nunca. Estos jóvenes están dispuestos a cambiar Cuba porque ellos nacieron cuando los símbolos ya no tenían sentido. No tienen un pasado que trata de apoderarse de su conciencia. Su hoy es terrible, la Cuba que les tocó vivir. No le deben nada al pasado, sólo miseria y vergüenza”, explica para LA NACION el escritor Camilo Vargas.

Muy pocos creían cuando en agosto pasado surgieron las primeras informaciones sobre un grupo de cubanos rebeldes que bajo el nombre de Archipiélago pretendían desafiar a la poderosa revolución, llegarían tan lejos. Y que fueran tantos. La plataforma de acción ciudadana, que no tiene nada que ver con partidos políticos, ya suma más de 30.000 miembros y cuenta con una veintena de coordinadores. Cada uno de ellos, a su vez, se “defiende” con gente muy próxima dispuesta a reemplazarles de inmediato en caso de caer detenidos o de que el gobierno les aísle cortando sus comunicaciones.

Los miembros de Archipiélago discuten a través de la plataforma las acciones a seguir, pese a las dificultades, en un ejemplo de democracia digital. Incluso en la selección de su nombre, que evoca la diversidad frente a la “isla” comunista, han dado en el centro de la diana. Entre los coordinadores de Archipiélago, dentro y fuera de la isla, destacan la activista Daniela Rojo, desparecida desde hace 48 horas, la actriz Iris Mariño, el historiador Leonardo Manuel Fernández Otaño, el jurista Fernando Almeyda o el ingeniero químico David Martínez.

“Archipiélago mantiene el espíritu de lo sucedido en 2020 con el Movimiento San Isidro y después con la comunidad de artistas e intelectuales del 27-N, de la cual yo formo parte. Yunior García Aguilera fue uno de nuestros coordinadores cuando en la noche entramos a conversar con los funcionarios del Ministerio de Cultura”, explica a este diario el artista visual Henry Eric Hernández.

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