Cuba pone a estudiantes de medicina a cazar pacientes del COVID-19

Cuba, que tiene en el turismo el motor de su economía, no ha cerrado sus fronteras, pues considera que aún hay control sobre el nivel de casos y de contagios (AFP | Yamil LAGE)

Más de 28.000 estudiantes cubanos de medicina participan en una "pesquisa activa" en los barrios de la isla para detectar casos del nuevo coronavirus, anunció este viernes un funcionario local.

Esa "nueva tarea" consiste en "detectar tempranamente cualquier caso, y evitar que personas que puedan tener la enfermedad la puedan transmitir a otros", explicó en conferencia de prensa el rector de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, Jorge González.

En esa "pesquisa activa", que comenzó el martes, participan "más de 28.000 estudiantes de las Ciencias Médicas", añadió González y dio a entender que esa cifra podría aumentar.

El rector destacó que los universitarios y profesionales del Ministerio de Salud (Minsap) habían visitado hasta el jueves a "más de un millón de personas" y detectado "una cantidad de casos de infecciones respiratorias agudas que son importantes".

Los datos recolectados son entregados al Minsap, que es el encargado "de realizar una investigación epidemiológica más profunda", dijo.

Cuba tiene 25 facultades de Ciencias Médicas y una Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) en La Habana.

Respecto a los estudiantes extranjeros, González anunció que pueden sumarse a la investigación del Minsap. "Los que quieran vincularse con nosotros, los aceptamos y lo recibimos con los brazos abiertos", apuntó.

Cuba, que tiene 16 casos confirmados del nuevo coronavirus, casi todos importados, y un fallecido, anunciará este viernes nuevas medidas para reforzar su plan nacional de prevención y control del COVID-19.

Entre los últimos ocho casos registrados, estaba un estadounidense de 77 años que fue "evacuado hoy con buen estado general, junto a su esposa, a solicitud suya y de sus familiares e interés oficial de la Embajada de Estados Unidos" en La Habana, tuiteó el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Este estadounidense, que había llegado al país el 8 de marzo desde California, comenzó a tener los síntomas del COVID-19 seis días después, mientras visitaba la ciudad colonial de Trinidad, en el centro de la isla.

A diferencia de otros países, Cuba, que tiene en el turismo el motor de su economía, no ha cerrado sus fronteras, pues considera que aún hay control sobre el nivel de casos y de contagios.