En Cuba los guanteos eran a matarse. Aquí somos una familia. Prospecto firma su primer contrato

JORGE EBRO

Alejandro Favier Rodríguez es un perfecto desconocido. El muchacho cubano espera que eso comience a cambiar en una velada que prepara el promotor Henry Rivalta, quien ya firmó a este muchacho, porque ha visto algo que le llama la atención.

Con apenas 19 años de edad, el hecho de que Rodríguez tenga ya un contrato promocional con alguien como Rivalta debiera servir como un botón de muestra de lo que se puede esperar de este chico que ha impresionado también a su entrenador Franco González.

Pero el propio muchacho sabe que todavía debe dar ese primer paso importante para que el público de Miami comience a conocerlo. Rodríguez está consciente de que no solo se trata de ganar sino de gustar. Al menos ha llegado con la edad perfecta para aprender los secretos del boxeo profesional.

¿Que te hace venir a los Estados Unidos?

“Todo cubano boxeador quiere venir a este país. En mi caso vine a cumplir el sueño que siempre tuve desde niño y de mi mamá que siempre quiso que fuera boxeador. Ahora quiero ayudarla, pero en mi mente siempre estuvo el deseo de venir para acá. Tu sabes como es el boxeo allá. Aquí es donde hay boxeo de verdad. Allá es muy diferente a aquí. Aquí tú ves el beneficio del boxeo’‘.

¿Como decides irte?

“Tenía una novia en Cuba que me ayudó en todo y me apoyó. Gracias a ella pude venir para acá. Vine por vía marítima, pero no fue peligroso. Fue bastante rápido y todo estuvo bien’‘.

Y llegaste al gimnasio de Franco.

“Cuando llegue un amigo boxeador, Billy Rodríguez, me contacto. Hablamos en mi casa y él me habló de Franco González, que era muy conocido en la comunidad del boxeo. Me puse en contacto con él y al día siguiente vine al gimnasio. Me gustó todo desde el principio’‘.

¿Es lo que esperabas?

“Llegué sin esperanza de que me recibieron, porque aquí todo el mundo está unido. No como en Cuba. En Cuba tú ves broncas. Los guanteos son a piñazos, a matarse, pero aquí es una familia todo el mundo. En Cuba era a matarse. Aquí todos nos ayudamos’‘.

¿Cual es tu nivel de confianza en el futuro?

“En Cuba me decían que tenía talento y aquí mi entrenador que me ha visto cómo hago las cosas, también me ha comentado que si pongo esfuerzo y me dedicó con todas mis fuerzas, también puedo lograr cosas en este tipo de boxeo. Franco me lo dice, que yo tengo que ser grande’‘.

¿Como te describirías como boxeador?

“De la media a la larga, pero aquí me han cambiado. En Cuba mi boxeo era en la larga distancia. No me paraba en el ring. Aquí me han enseñado a que uno debe estar parado, sin tener tantos movimientos que pueden cansarse más. El poder es muy importante’‘.

¿Que pensabas cuando veías en Cuba a otros compatriotas triunfando en Estados Unidos?

“Mucha emoción, cuando los veías peleando en esos casinos, en peleas de noche, con mucha gente.Claro que quiero ser parte de esta generación que ha llegado con mucha fuerza y mi meta es convertirme en campeón mundial. Ese va a ser mi objetivo principal”.

¿Como entras en el boxeo?

“Desde que estaba en tercer grado..Mi entrenador era un ruso-belga en el Cerro. Mi hermano era boxeador y salíamos de la escuela al gimnasio. Yo veía a mi hermano y el entrenador me preguntó si quería boxear. Me puse los guantes y desde ese momento no me los he quitado, pero no tuve mucha carrera en Cuba