Cuba festeja a lo grande el jazz con gala de estrellas

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La cantante estadounidense Esperanza Spalding y el músico cubano Chucho Valdés (C), durante el Día Internacional del Jazz en La Habana, el 30 de abril de 2017

La cantante estadounidense Esperanza Spalding y el músico cubano Chucho Valdés (C), durante el Día Internacional del Jazz en La Habana, el 30 de abril de 2017 (AFP | YAMIL LAGE)

Una constelación de grandes músicos sobre el escenario, la estrella de Hollywood Will Smith como maestro de ceremonias y al piano las leyendas Herbie Hancock y Chucho Valdés: Cuba recibió el domingo la mayor fiesta del jazz en el mundo.

La isla abrió las puertas del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, con capacidad para 2.000 personas, para celebrar el Día Internacional del Jazz.

Desde 2012, este evento se celebra cada 30 de abril con el apoyo de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La siempre musical Cuba fue elegida para la fiesta principal de este día que se festeja simultáneamente en más de 190 países. Antes el turno había sido para Nueva York, Estambul, Osaka, París y Washington.

Durante más de dos horas, lo más granado del jazz se juntó en tarima para rendir homenaje al género estadounidense de profundas raíces negras.

Hace menos de dos años que Cuba y Estados Unidos terminaron con su largo enfrentamiento de la Guerra Fría, y restablecieron relaciones diplomáticas, lo que ha tornado habitual la presencia de estrellas y viajeros estadounidenses.

"El jazz ha sido la voz de la libertad para millones de personas de todas las edades, etnias y credos, porque llega hasta el alma y se conecta con el espíritu de toda la humanidad", dijo un emocionado Will Smith.

Más de 50 artistas de una decena de países se citaron en La Habana para cantarle al jazz.

En los palcos estaban invitados especiales y autoridades de la isla a la cabeza del vicepresidente Miguel Díaz-Canel, uno de los posibles sucesores de Raúl Castro, quien dejará la presidencia en febrero de 2018.El espectáculo, que abrió con "Manteca", una composición del percusionista cubano Chano Pozo y el trompetista estadounidense Dizzy Gillespie de finales de los 40, deslumbró de principio a fin.Hancock (Estados Unidos), Valdés y Gonzalo Rubalcaba (Cuba) deleitaron en el piano; la surcoreana Youn Sun Nah y la estadounidense Esperanza Spalding (Grammy 2011) lo hicieron con su voz, y el tunecino Dhafer Youssef se llevó las palmas con su laúd árabe (un instrumento de cuerda).Uno a uno sorprendían con su talento compaginado. Las ovaciones parecieron no alcanzar para cuando sonaron clásicos como "Bilongo", "Bésame mucho", "Changüí", y "Blue Monk", en un dúo entre Valdés y Rubalcaba.La noche cerró con "Imagine" de John Lennon."Celebramos el poder del jazz para unir y movilizar a la gente en nombre de la paz, del diálogo y de la unidad humana", afirmó durante el espectáculo la directora de la Unesco, Irina Bokova.Esta noche La Habana fue, como remató Hancock, el lugar "más lleno de vida y con más espíritu del planeta".