Tras la cuarta operación, le suspendieron a Jair Bolsonaro la alimentación vía oral

LA NACION

SAN PABLO (AFP).- A tres días de ser operado por cuarta vez, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, debió suspender su alimentación vía oral y comenzó a ser alimentado por medio de una sonda nasogástrica debido a la acumulación de aire en el estómago y en los intestinos.

El presidente experimentó un "movimiento intestinal lento y una distención abdominal", por lo que fue "sometido a un pasaje de sonda nasogástrica y la introducción de alimentación parenteral (intravenosa)", precisó el reporte de los médicos, que habían anunciado el alta inicialmente para ayer.

Los exámenes médicos muestran que el mandatario está "estable" y la reanudación de "la alimentación por vía oral será evaluada diariamente y ocurrirá en el momento oportuno", agregó el boletín médico, que asimismo indicó que el mandatario de derecha no tiene fiebre, dolor o disfunción orgánica y que sus pruebas de laboratorio fueron consideradas buenas.

De acuerdo con lo publicado por el diario Folha, el problema que condujo a la suspensión de la alimentación líquida es frecuente en pacientes sometidos a cirugías de complejidad media y alta. De hecho, Bolsonaro tuvo este mismo problema a principios de este año, cuando se quitó la bolsa de colostomía el 28 de enero.

En las últimas horas, el presidente se estuvo moviendo por los pasillos del hospital para eliminar gases, pero continúa con visitas restringidas.

La operación, la cuarta desde que fue apuñalado hace un año durante un acto callejero de campaña electoral en septiembre del año pasado, se desarrolló en el hospital Vila Nova Star de Sao Paulo (sureste) y duró unas cinco horas, un poco más de lo previsto.

La mañana del lunes, Bolsonaro había dicho que volvería a trabajar el martes en un video colgado en su cuenta de Twitter y por la tarde publicó otra grabación en la que se lo veía caminando por un corredor del hospital, vistiendo pijama, medias de compresión y pantuflas.

Mientras tanto, a cargo del Palacio del Planalto se encuentra el vicepresidente Hamilton Mourão. Se desconoce por ahora cuándo Bolsonaro recibirá el alta.