Cuando los conciertos y el cine están prohibidos, pero se celebran beatificaciones. ¿Qué diferencia hay?

Carme Chaparro
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588 personas, encerradas en un lugar sin ventilación, durante una hora y en un edificio en el que están prohibidas las visitas desde hace una semana como medida de precaución ante el Coronavirus.

La basílica de la Sagrada Familia, en Barcelona, ha acogido este sábado la ceremonia de beatificación de Joan Roig Diggle, sacerdote asesinado durante la Guerra Civil Española.

Y, a pesar de que Cataluña está confinada, y de que, durante los fines de semana, los catalanes no se pueden mover entre municipios, a la ceremonia han asistido 15 obispos de varios puntos de España y parte del núcleo apostólico. Se les ha autorizado el desplazamiento por motivos de trabajo.

Los asistentes llevaban mascarilla.
Los asistentes llevaban mascarilla.

¿Qué diferencia hay entre lo que estamos viendo en imagen, y un concierto o cualquier acto cultural -que están prohibidos en Cataluña- en los que se respeten también todas las medidas de seguridad? Hay una, básica según los que han redactado la normativa: que estamos hablando de un derecho fundamental, la libertad de culto, que no puede ser restringido. Y el Plan de Protección Civil lo contempla como una excepción.

Lo de la cultura, si eso, ya...

En Cataluña los restaurantes y bares están cerrados.

También los cines. Los teatros. Las salas de concierto. Cualquier otra representación de las artes escénicas. Las bibliotecas -sólo abiertas para préstamos-. Los gimnasios. Los clubs deportivos. Los parques de atracciones. Los establecimientos lúdicos infantiles. Los casinos. Los bingos. Las salas de juego. Las feries. Los congresos. Los centros comerciales. Los centros de estética. Los comercios de más de 800 metros cuadrados.

Prohibidas también las fiestas de los pueblos. Las actividades deportivas -con excepción de competiciones estatales de ámbito nacional o internacional-. Los entrenamientos deportivos. Las actividades de ocio infantil y juvenil. Las actividades extraescolares.

Las actividades sociales de más de seis personas.

Y cualquier otro tipo de actividad durante el toque de queda, de las 10 de la noche a las seis de la mañana.

Tampoco se puede entrar y salir de la comunidad -con excepciones-. Ni moverse entre municipios -de las 6 de la mañana del viernes a las seis de la mañana del lunes-.

¿Podía haberse retrasado esta ceremonia hasta otro momento? ¿Qué urgencia había en celebrarla, aunque, eso sí, todos los asistentes llevaran mascarilla y respetaran la distancia de seguridad? De hecho, otra beatificación prevista cerca de allí, en Manresa, para la semana que viene, ha sido aplazada.

¿De verdad era tan urgente?

Que sea legal no quiere decir que sea ejemplar.