Los cuadernos de las coimas: Julián Ercolini archivó la denuncia por encubrimiento contra Oscar Centeno

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Oscar Centeno
Oscar Centeno

El juez federal Julián Ercolini archivó por “imposibilidad de proceder” una denuncia por encubrimiento que había presentado el empresario Néstor Otero -implicado en el caso de los cuadernos de las coimas- contra el exchofer de Roberto Baratta, Oscar Centeno.

Como subrogante del juzgado que estuvo históricamente a cargo del fallecido Claudio Bonadio, Ercolini decidió archivar el caso “hasta tanto se logren obtener nuevos elementos que permitan esclarecer los hechos investigados”, afirma el fallo al que accedió LA NACION.

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El abogado de Néstor Otero, Mariano Fragueiro Frías, denunció a Centeno por encubrimiento, basado en que Centeno había declarado ante la Justicia que había quemado los cuadernos con anotaciones que, tiempo después, aparecieron y llegaron a las manos del periodista Diego Cabot. Fragueiro Frías pidió identificar quién entregó los cuadernos a Cabot, una medida que alarmó a las entidades periodísticas.

En octubre de 2019, cuando Cabot recibió los cuadernos de una fuente anónima, realizó una denuncia. Se trataba de seis de los ocho cuadernos con los que el periodista había trabajado en 2018 y que, por un testimonio de Centeno, se creían perdidos.

El juez federal Julián Ercolini
El juez federal Julián Ercolini


El juez federal Julián Ercolini archivó el caso mientras subroga el juzgado que ocupó Claudio Bonadio

Otero presentó entonces la denuncia en la Justicia y pidió que se realizara un estudio de huellas dactilares sobre los cuadernos que recibió Cabot, que se revisaran las celdas desde donde se activó el celular del periodista para saber su ubicación y que se determinara el número desde el cual recibió la llamada previa a recibir los cuadernos. También solicitó la declaración del periodista como testigo y las imágenes de las cámaras de las zonas aledañas al lugar donde recibió las pruebas.

Mientras el juez Marcelo Martínez De Giorgi subrogó el juzgado 11, descartó la medida de las huellas dactilares, pero pidió las cámaras de seguridad del municipio de Vicente López.

Ercolini consideró, durante la instrucción de esta causa, que la investigación de las celdas desde donde se activó el celular de Cabot atentaría contra el derecho de reserva de la fuente periodística. “Se advierte que, en el caso concreto, ese interés de la sociedad democrática de asegurar la libertad de prensa reviste mayor importancia que el de avanzar con la investigación de un presunto encubrimiento que, como ya se explicó, no habría logrado obstaculizar significativamente la tarea judicial”, detalló Ercolini en el fallo donde dispuso el archivo de la denuncia.