Cristina Kirchner vuelve a ocupar el centro de la escena en una sesión del Senado que se anticipa áspera y polémica

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Cristina Kirchner, en una sesión en el Senado, junto con Anabel Fernández Sagasti
Cristina Kirchner, en una sesión en el Senado, junto con Anabel Fernández Sagasti - Créditos: @Fabián Marelli

Con el oficialismo alineado detrás de su enfrentamiento con la Justicia y el macrismo, a los que acusa de pretender proscribirla y perseguir al peronismo, Cristina Kirchner volverá hoy a ocupar el centro de la escena política durante la sesión que celebrará el Senado.

Es que, además de tener la oportunidad de presidir la reunión, la vicepresidenta se convertirá en el eje de lo que se espera será un áspero cruce de críticas, acusaciones y denuncias entre los interbloques oficialistas del Frente de Todos y opositor de Juntos por el Cambio.

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Así lo acordaron los líderes de ambos conglomerados legislativos en la tarde del martes, en un encuentro en el que decidieron que antes de comenzar a discutir el temario de la sesión -que incluye acuerdos judiciales sin conflicto y los proyectos de ley de fomento a la biotecnología y el nuevo régimen de promoción de la industria automotriz-, dejarán en libertad de acción a los senadores para plantear cuestiones de privilegio. Se trata de recurso que les permite a los legisladores explayarse sobre el tema que quieran con el argumento de que sienten afectados sus fueros o los del cuerpo.

“El kirchnerismo se sale de la vaina por defender a Cristina y esto le viene como anillo al dedo. Va a ser una carnicería”, anticipó un senador oficialista la batería de intervenciones oficialistas que se preparan para responder a lo que, anticipan, serán los embates de la oposición contra la vicepresidenta.

Desde Juntos por el Cambio no le van en saga. “No podemos no decir nada ante la semana de locura y violencia que ha hecho vivir al país Cristina Kirchner sólo para defender su interés personal”, respondió una senadora de Pro ante la consulta sobre la actitud que adoptará el principal bloque opositor cuando baje al recinto.

Los tambores de guerra comenzaron a sonar con anticipación. En la tarde del martes, en una jugada armada en muy poco tiempo con la finalidad de evitar que decaiga la polémica iniciada con la acusación en su contra en la causa Vialidad del fiscal Diego Luciani, la vicepresidenta reunió a poco más de medio centenar de diputados y senadores oficialistas en el Salón Azul del Congreso.

El encuentro terminó con un nuevo discurso de Cristina Kirchner que su equipo de prensa se preocupó porque rebotara en la mayor cantidad de medios de comunicación posibles, distribuyendo no sólo el video, sino también el texto completo de sus palabras.

En esos 23 minutos, la expresidenta volvió a la carga con la denuncia de la persecución judicial en su contra y del peronismo y abrió un nuevo frente de batalla al plantear la necesidad de “repensar” la autonomía que la Constitución de 1994 le otorgó a la Ciudad de Buenos Aires.

Militantes frente al departamento de Cristina Kirchner en Recoleta
Militantes frente al departamento de Cristina Kirchner en Recoleta - Créditos: @Gerardo Viercovich

La vicepresidenta escaló así su pelea con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por haber instalado un vallado de seguridad en los alrededores de su domicilio en el barrio de Recoleta que derivó en los incidentes registrados por militantes kirchneristas contra la Policía de la Ciudad en la tarde del sábado.

La respuesta no se hizo esperar. Este mediodía, los senadores y diputados porteños de Juntos por el Cambio emitieron un comunicado en el que repudian las declaraciones de la vicepresidenta y reivindican la autonomía de la ciudad de Buenos Aires.

“La vicepresidenta no puede mentir y desconocer de manera sistemática las instituciones de la democracia”, afirman los legisladores, quienes acusan a Cristina Kirchner de “correr el foco” para ocultar sus verdaderas intenciones.

En ese sentido, advierten que “hoy la República y el estado de derecho están en peligro por los permanentes ataques a la justicia independiente que realiza el oficialismo”.

“Hoy es la ciudad de Buenos Aires, mañana es cualquier provincia en la que el voto no la acompaña”, advierte el pronunciamiento opositor porteño.