Cristina Kirchner impulsa un protocolo para la realización de sesiones virtuales

Gustavo Ybarra

La vicepresidenta se reunión hoy en el Senado con Jose Mayans y Luis Naidenoff, presidentes de los bloques del Frente de Todos y de Juntos por el Cambio

La vicepresidenta Cristina Kirchner les entregó hoy a los jefes de los dos principales bloques del Senado, José Mayans (Frente de Todos) y Luis Naidenoff (Juntos por el Cambio), una propuesta para avanzar con la realización de sesiones virtuales en medio de la pandemia de coronavirus sin necesidad de modificar el reglamento de la Cámara.

Tras una hora de reunión, Naidenoff quedó en consultar con su bloque antes de dar una respuesta. El líder de la bancada opositora había adelantado antes del encuentro que pretendía modificar el reglamento del Senado para habilitar las sesiones a distancia, cuestión que la propuesta de la vicepresidenta no contempla.

Como era de esperar, Mayans le adelantó a LA NACION el apoyo del bloque oficialista a la iniciativa de la vicepresidenta.

Titulado "Propuesta de Sesión Virtual", el documento que recibieron los legisladores establece un sistema mixto, con los senadores conectados de forma remota y la presidenta, Cristina Kirchner, y las autoridades del cuerpo (secretarios y prosecretarios administrativos y parlamentarios) en el recinto de la Cámara alta.

La identificación de los senadores estará a cargo de personal del Registro Nacional de la Personas (Renaper), que también estarán en el recinto. Una vez realizada la constatación de identidad, el legislador será contabilizado como presente en el tablero.

Para poder participar, los legisladores deberán trasladarse a un organismo oficial (legislatura provincial, concejo deliberante o sede de gobierno) para conectarse por videoconferencia con el Senado. Aquellos senadores que se encuentren imposiblitados de hacerlo, deberán certificar de manera fehaciente el impedimento. En ese caso, podrán conectarse desde sus domicilios.

Las votaciones se realizarán "mediante un sistema electrónico que utilizarán los senadores desde sus computadoras". El resultado será volcado en un acta que las autoridades parlamentarias del Senado deberán leer, mencionando el nombre y el sentido del voto de cada legislador. "Con esto se permite otorgar transparencia sobre el sistema electrónico y, de ser necesario, se podrá corregir el sentido del voto verbalmente".