Cristina Kirchner afronta una prueba de fuego para la mayoría oficialista en el Senado

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La vicepresidenta Cristina Kirchner tuvo quorum propio en el Senado el último año  medio.
JUAN MABROMATA

Será la primera prueba de fuego para Cristina Kirchner, quien podrá palpar en estas primarias no sólo el clima social con relación al gobierno de Alberto Fernández, sino que también tendrá un primer diagnóstico para saber si podrá mantener la cómoda mayoría que le permitió hacer y deshacer a su antojo en el Senado durante los últimos dos años.

Los cálculos más optimistas indican que el Frente de Todos perderá al menos tres bancas en este turno electoral. Un número no sólo aceptable sino hasta lógico teniendo en cuenta las provincias que renuevan su dotación este año. Nada que temer si se toma en cuenta que el Frente de todos tiene 41 senadores y que el quórum y la mayoría propias se alcanzan con 37 legisladores sentados.

Sin embargo, en las últimas semanas y al calor de los errores no forzados de Alberto Fernández los pronósticos que llegaron a los escritorios oficialistas fueron más que preocupantes . Los más agoreros anticipan resultados que, de repetirse en noviembre, se traducirían en la pérdida de seis escaños.

Una verdadera catástrofe para Cristina Kirchner que perdería, así, el control del Senado y tendría que apelar, con el costo que eso implica, a partidos provinciales aliados para controlar la Cámara alta.

Pero esta elección servirá para algo más que tener un atisbo de cómo podría quedar la próxima Cámara alta. En estas primarias también se resolverá la puja de poder que, en varios distritos, se registra al interior de los dos principales conglomerados que polarizan el escenario político.

En el oficialismo, la atención estará puesta en Santa Fe con la pulseada entre la lista apadrinada por el gobernador Omar Perotti y el exministro de Defensa Agustín Rossi. Tucumán no le va en zaga con el nuevo round que protagonizarán el gobernador, Juan Manzur, y su vice, Osvaldo Jaldo, un episodio más en la dura pelea que ambos caciques peronistas vienen manteniendo desde el año pasado.

En Juntos por el Cambio las internas estarán a la orden del día en casi todas las provincias. Pero las pujas en Córdoba, entre el radical Mario Negri y Luis Juez; y en Santa Fe, entre las listas encabezadas por Federico Angelini y Carolina Losada, prometen definiciones con final cerrado.

El Senado renovará en diciembre un tercio de sus 72 miembros con la elección en ocho provincias. Este año es el turno de Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chubut, La Pampa, Mendoza, Santa Fe y Tucumán.

Declarada antikirchnerista desde hace varias elecciones, Córdoba será para la vicepresidenta una dura parada, que podría costarle una banca.

Sin unidad en el peronismo mediterráneo estas primarias servirán para que las dos vertientes peronistas midan fuerzas de cara a los comicios de noviembre. De un lado, la lista del gobernador Juan Schiaretti (Hacemos por Córdoba), encabezada por su esposa Alejandra Vigo; del otro, el kirchnerismo con el senador Carlos Caserio que busca su reelección. En juego hay una banca, ya que todo indica que Juntos por el Cambio ganará la elección y que la disputa es, entonces, por el segundo lugar.

Como se dijo, en Juntos por el Cambio hay internas, y de peso, en Córdoba. Negri, jefe de la principal bancada de oposición en Diputados y respaldado por Mauricio Macri, enfrenta a Juez. La pulseada tiene trasfondo: está en juego la ambición del radical de conducir el futuro bloque opositor del Senado.

Chubut se presenta como un posible dolor de cabeza para la vicepresidenta. La mala gestión del gobernador Mariano Arcioni y los recelos internos llevaron a que el peronismo volviera a dividirse. Pero, a diferencia de 2015, cuando con dos listas se quedaron con las tres bancas en juego, ahora la fractura podría darle a Juntos por el Cambio la victoria en la provincia y quedarse con dos escaños. Antes, el frente opositor deberá saldar su primaria entre tres listas.

El Frente de Todos sumaría bancas pero conservaría su condición de primera minoría en Diputados

Corrientes es otro desafío para la vicepresidenta. Pone en juego dos bancas a menos de un mes que el radical Gustavo Valdés ganara la gobernación por paliza. Sin embargo, el kirchnerismo apuesta a que la figura de Carlos Espínola, que va por la reelección, le permita repetir la experiencia de 2015. El principal postulante de Eco-Vamos Corrientes es el radical Eduardo Vischi, que competirá en esta primaria contra el pastor evangélico Mario Ceronio.

En Catamarca el Frente de Todos aparece como claro favorito a imponerse, tanto en las primarias como en noviembre. La lista oficialista la encabeza la diputada y exgobernadora Lucía Corpacci. En Juntos por el Cambio, hay interna entre Daniel Ríos, intendente de Belén, y Flavio Fama, rector de la Universidad de Catamarca.

Otra interna atrapante en Juntos por el Cambio es la que protagonizarán en Tucumán los radicales José Cano, exsenador y diputado nacional, y Mariano Campero, intendente de Yerba Buena.

El principal frente opositor también tendrá primarias en La Pampa, donde el peronismo va en unidad y alineado detrás del ministro de Gobierno, Daniel Bensusán. La puja en Juntos por el Cambio estará entre los radicales Hipólito Altolaguirre y Daniel Kroneberger, las favoritas entre cinco listas.

Por último, en Mendoza estas primarias sólo servirán como anticipo de la elección de noviembre. Todo indica que el radical Alfredo Cornejo se impondrá a la kirchnerista Anabel Fernández Sagasti, que busca renovar su escaño en la Cámara alta.

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