La crisis del gigante inmobiliario chino Evergrande hace temblar los mercados mundiales

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La sede central de Evergrande, en la ciudad sureña de Shenzhen, provincia de Guangdong. La supervivencia de la empresa pende de un hilo.
NOEL CELIS

PEKÍN.- Los inmensos problemas de la firma Evergrande, la nave insignia del multimillonario sector inmobiliario chino y ahora al borde del naufragio, se trasladaron este lunes a las principales bolsas del mundo, que sintieron el impacto ante el temor de la debacle y de su onda expansiva, tanto en el orden doméstico como en el orden global.

El creciente miedo a un default hizo que los inversores, preocupados por su posible efecto en el resto de la economía, se deshicieran de acciones de inmobiliarias chinas y buscaran refugio en otros activos, en una semana clave por el vencimiento de intereses de deuda.

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En Wall Street, el promedio Industrial Dow Jones cayó a 620,22 puntos (1,79%), mientras el S&P 500 perdió 75,28 puntos (1,70%). La capitalización de los principales mercados europeos cayó entre un 0,5% y un 2,5%. El descenso más significativo se produjo en Fráncfort (-2,31%). París perdió un 1,74% y Madrid un 1,20%, en tanto el FTSE de Londres cayó un 0,79%.

El denominado complejo Cuidad Cultural y Turística, una obra de Evergrande detenida como tantas
VIVIAN LIN


El denominado complejo Cuidad Cultural y Turística, una obra de Evergrande detenida como tantas (VIVIAN LIN/)

Las acciones de Evergrande, que intenta desesperadamente conseguir fondos para pagar a sus muchos acreedores, proveedores e inversores, habían cerrado con una caída del 10,2% a 2,28 dólares de Hong Kong, señal de largada de una jornada negra que se amplió y profundizó, comenzando por el perjuicio al sector inmobiliario chino en general.

Zhang Yuanlin, presidente de Sinic Holdings, vio desmoronarse su patrimonio neto desde 1300 millones de dólares hasta 250,7 millones, de la mañana a la tarde. El empresario, que apareció este año en la lista de multimillonarios de Forbes, amasó su fortuna con la venta departamentos de alto nivel, ahora un sector muy vulnerable ante el posible colapso de Evergrande.

Evergrande había admitido públicamente la semana pasada sus deudas casi insalvables de 305.000 millones de dólares. Los temores se abrieron así en varios frentes, desde la supervivencia de la empresa a su eventual impacto en el sector inmobiliario y al efecto a escala global.

La sede central de Evergrande, en la ciudad de Shenzhen
NOEL CELIS


La sede central de Evergrande, en la ciudad de Shenzhen (NOEL CELIS/)

Los reguladores advirtieron que su millonario pasivo podría desencadenar riesgos incluso fuera del sistema financiero chino si no se estabilizan sus deudas.

La empresa tiene que pagar el jueves 83,5 millones de dólares en intereses relacionados con su bono a marzo de 2022, y el 29 de septiembre debe abonar otros 47,5 millones de dólares por papeles a marzo de 2024. Ambos bonos entrarían en mora si no paga los intereses en los 30 días siguientes a las fechas previstas.

En cualquier escenario de impago, Evergrande -que se debate entre una fusión desordenada, un colapso gestionado o la perspectiva menos probable de un rescate del gobierno- tendrá que reestructurar los bonos, pero los analistas esperan una baja tasa de recuperación para los inversores.

Acorralado

Evergrande mantiene más de 1,4 millones de viviendas aún en plena construcción, que ya no puede terminar ni entregarlas a sus propietarios. Totalmente acorralado, actualmente ofrece a sus acreedores los pagos adeudados en especie, como terrenos o plazas de estacionamiento. Ofertas por lo general rechazadas por los interesados.

Ante la inminente amenaza de la bancarrota, también propuso en los últimos meses a sus empleados vender -pero también comprar para ellos mismos- inversiones muy atractivas pero de alto riesgo.

El estadio de fútbol Guangzhou Evergrande, también detenido por la debacle del grupo inmobiliario
STR


El estadio de fútbol Guangzhou Evergrande, también detenido por la debacle del grupo inmobiliario (STR/)

A pesar de la creciente preocupación por el futuro de la que fue la empresa inmobiliaria con más ventas del país, los analistas restaron importancia a las comparaciones con el colapso del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers en 2008, que arrastró la economía estadounidense y luego la economía mundial en su conjunto.

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“En primer lugar, es probable que los bonos en dólares se reestructuren, pero la mayor parte de la deuda está en fondos de inversión globales, ETF (fondos que se negocian en mercados secundarios) y algunas empresas chinas y no en bancos u otras instituciones financieras importantes”, dijo Ryan Detrick, analista de la firma LPL Financials. “Lehman Brothers estaba en la contabilidad de casi todas las demás instituciones financieras”, añadió. Y estimó en segundo lugar que las probabilidades favorecen que el gobierno chino se involucre en caso de impago.

El Banco Popular de China, su banco central, y el organismo de control bancario del país convocaron a los ejecutivos de Evergrande en agosto pasado, en una medida poco habitual, y les advirtieron de que debían reducir los riesgos de su deuda y priorizar la estabilidad.

También pidieron a los principales acreedores de Evergrande que amplíen los pagos de intereses o renueven los préstamos, aunque los observadores del mercado opinan que es improbable un rescate directo del gobierno.

Agencias Reuters, AFP y AP

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