Otra crisis: la falta de gasoil deja a Venezuela al borde de la parálisis total

Daniel Lozano
·4  min de lectura
Venezuela sufre por la escasez de combustible y se arman largas filas en las estaciones de servicio
Venezuela sufre por la escasez de combustible y se arman largas filas en las estaciones de servicio

CARACAS.– “La escasez del gasoil es muy grave. Si no hay una solución, aunque sea transitoria, en los próximos 15 días comenzará la paralización de toda la cadena productiva”, advierte Aquiles Hopkins. El presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios (Fedeagro), al frente de los agricultores, resume la trascendencia del último calvario nacional.

Venezuela afronta una nueva crisis en la sucesión interminable de crisis que ha impuesto el chavismo al país. En esta ocasión se trata del gasoil, racionado y casi desaparecido en los surtidores, lo que amenaza no sólo al sistema de transportes y a la distribución de alimentos, sino también a la propia agricultura, a la industria y a la generación energética en las plantas termoeléctricas.

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Para más sufrimiento, Venezuela no dispone de red ferroviaria, pese a las promesas de Hugo Chávez, que incluso planeó el primer tren bala para la región con tecnología china y el empuje de la “fraternidad socialista”.

El impacto ya se siente. Y mucho. Según Ciudadanía en Acción, durante las dos primeras semanas de marzo la movilización de alimentos a los comercios y supermercados cayó en un 58% por culpa de la escasez de gasoil. El traslado del pescado fue el más afectado, con una disminución del 73%, seguido por las hortalizas (64%) y la carne (62%). “Debido a la escasez de combustibles se han perdido alrededor de 20 millones de kilos de alimentos. Esto comenzará a notarse en las mesas de los venezolanos”, anticipó Hopkins.

La lista es interminable. El poroto languidece en plena cosecha porque no hay diesel para la recolección. Lo mismo ocurre con la caña de azúcar, incluso la central El Palmar, en Aragua, ha cesado operaciones por falta de combustible. El precio del café se ha disparado ante la destrucción de la cadena de comercialización.

La siembra de los alimentos para la próxima temporada también está en peligro. La tierra para el maíz, por ejemplo, se prepara en abril y se siembra en mayo. Ahora mismo, está entre interrogantes.

Con el arroz, ocurre algo parecido. Para empezar, este año solo se ha sembrado un 40% de lo que era habitual. Los agricultores no tienen el combustible necesario para sembrar las áreas que restan. Y cuando llegue el verano y el momento de la cosecha, el reto es enorme: se necesitarán más de millón y medio de litros de diesel. Después toca llevar el arroz a las distintas industrias.

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Carlos Garcia Rawlins


Venezuela vive una nueva crisis de combustibles (Carlos Garcia Rawlins/)

“El régimen de Maduro es el único responsable de la escasez de gasoil. Destruyeron durante años la industria petrolera… Prefieren destinarlo a Cuba y al contrabando antes que a los venezolanos”, disparó Juan Guaidó, reconocido como presidente interino por unos 50 países.

Las críticas del líder opositor se añaden a las realizadas la semana pasada por la administración de Joe Biden. “El gobierno de la revolución chavista privilegia al régimen de Cuba cuando se trata de suministrar combustible. Esto, mientras la población venezolana sufre ante la escasez de los derivados petroleros”, desveló Juan González, director de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional.

Desde Washington se asegura que Maduro también guarda el combustible para la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), pero que puertas afuera lo quieren convertir en una petición de ayuda humanitaria ante el impacto de las sanciones.

La situación ha empeorado desde finales del año pasado, cuando Washington prohibió los intercambios de diesel entre PDVSA y otras empresas petroleras. La merma en las reservas de gasoil, menos de tres millones de barriles en la actualidad, ha provocado además que aumenten las restricciones para transportistas y productores.

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El gasoil es otra de las víctimas directas del naufragio de Petróleos de Venezuela (PDVSA), que en nada se parece a la compañía que era la envidia del continente años atrás. La corrupción mayúscula, la pésima gestión, la huida de los técnicos y expertos más preparados y la falta de inversión dibujan hoy el fracaso petrolero de Nicolás Maduro, quien puso al frente de PDVSA a los militares durante dos años hasta que se vio obligado a retirarlos ante el fiasco de su administración.

La presión sobre el mercado ya ha provocado el alza disparatada de los precios del diésel: cerca de la frontera con Brasil se ha duplicado el barril de 200 litros desde 30 a 60 dólares. Y tienen suerte, porque los transportistas, enfrentados al paralización del servicio de pasajeros, han pagado hasta 100 dólares por una pipa de 100 litros para surtir a sus vehículos en las cercanías de Caracas.

“El desplome en la refinación explica en parte el por qué se empieza a observar en el país una escasez de este combustible. Hoy se produce menos de la mitad de gasolina respecto a 2014”, concluye Econométrica, que aporta datos concluyentes: Venezuela produce 30.000 barriles de gasoil por día pero consume 45.000 cada 24 horas.