Masacre en México: cómo era la familia LeBarón, cuyos miembros murieron en el sangriento crimen

LA NACION

CIUDAD DE MÉXICO.- Después de que el secretario de Seguridad de México, Alfonso Durazo, confirmara el crimen contra la familia LeBarón, detalló el saldo de la agresión: en total fueron nueve las personas asesinadas, tres mujeres y seis menores de edad, a la vez que otros seis menores de edad sufrieron con lesiones, una de ellas herida de bala en la espalda.

Durazo dio un parte sobre la agresión cometida en los límites entre Sonora y Chihuahua. Según relató, ayer la familia LeBarón se trasladaba en tres camionetas y alrededor de las 13 fueron emboscados por un grupo armado. En este sentido, el secretario de Seguridad lanzó una de las primeras hipótesis: que las camionetas en las que viajaba la familia LeBarón pudieron haber sido confundidas por los grupos que se disputan el control de la región. En esa zona el cártel de Sinaloa tiene presencia importante, pero está en disputa entre un grupo vinculado con el Cártel del Pacífico llamado Los Salazar, que intenta invadir el territorio desde el lado de Chihuahua.

Pero este crimen abrió otro interrogante: ¿Quiénes eran las víctimas de la familia LeBarón? Se trata de una familia mormona, agricultores que se asentaron en México desde 1924 y practicante de la rama más ortodoxa. Un familiar contó que las víctimas vivían en La Mora, un asentamiento al norte de México fundado hace décadas en Sonora como una rama de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La Mora está a unos 110 kilómetros al sur de Douglas, Arizona. De hecho, muchos de los miembros de la Iglesia nacieron en México y tienen doble nacionalidad.

Según la versión de dos familiares de las víctimas, todo comenzó ayer alrededor de las 9:30, cuando tres mujeres y sus 14 hijos salieron de Bavispe, Sonora, con destino a La Mora. El grupo viajaba en una caravana de tres camionetas SUV.

El primer vehículo era conducido por Rhonita Miller LeBarón, que se encontraba acompañada por cuatro de sus hijos: un par de gemelos de seis meses y dos niños de ocho y 10 años. El auto sufrió una avería en un neumático por lo que el segundo vehículo regresó a Bavispe para traer otro auto, pero al acercarse al lugar a donde habían dejado a Rhonita y a sus hijos, observaron grandes nubes de humo.

Allí vieron los cuerpos completamente calcinados y fueron víctimas de una nueva agresión a balazos, por lo que las dos mujeres y 10 menores de edad corrieron para ponerse a salvo. En la huida, las dos mujeres, Christina y Dawna LeBarón, así como cinco de sus hijos, fueron asesinados por los sicarios, mientras que otros niños, impulsados por el mayor de ellos, huyeron del lugar.

Un familiar encontró la camioneta quemada, con impactos de bala y los restos de una de las mujeres y sus cuatro hijos: unos gemelos de 6 meses y otros dos menores de 8 y 10 años. Después encontraron muertos a dos mujeres y dos niños más. Ese familiar opinó que "por ahora solo tratamos de entender qué paso, pero creemos que fue un caso de identidad equivocada. Simplemente abrieron fuego contra el vehículo porque era una SUV".

"Una familia y amigos maravillosos de Utah quedaron atrapados entre dos violentos cárteles, que se disparaban entre ellos, teniendo como resultado el asesinato de muchos estadounidenses increíbles, incluidos niños pequeños y algunos desaparecidos", escribió el presidente estadounidense, Donald Trump.

El secretario Durazo dijo que la policía, los soldados y la Guardia Nacional se encuentran en busca de del menor desaparecido en la montañosa área rural que separa a los estados mexicanos de Sonora y Chihuahua.

Pero esta no es la primera vez que miembros de esa familia son atacados. El 2 de mayo de 2009, Erick LeBarón, de 17 años, fue secuestrado en Chihuahua. Sus secuestradores exigieron un millón de dólares de rescate. La familia se negó a pagar y Erick fue liberado una semana después.

Después de esto, Benjamín LeBarón, de 32 años, uno de los hermanos de Erick y Julián, se convirtió en activista y líder comunitario en Sociedad Organizada Segura (SOS Chihuahua). La organización exigió el fin de la violencia provocada por el combate al narcotráfico. Benjamín fue asesinado en julio de 2009 junto a su cuñado, Luis Widmar, por 17 sicarios que entraron a su casa y se los llevaron. Se cree que los homicidios fueron para silenciarlos.

Julián LeBarón, asimismo, se convirtió en uno de los protagonistas de la Caravana por la paz con justicia y dignidad de marzo de 2011. El movimiento, compuesto por unas 600 personas, familiares de desaparecidos y asesinados, viajó por varios estados de México para transmitir con urgencia la necesidad de un cambio en la estrategia de seguridad.

Agencia AP, diario El País y diario El Universal