Crimen de las israelíes: Gil Pereg amenaza con suicidarse si vuelve a la cárcel

Pablo Mannino
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Nicolás Gil Pereg, acusado de asesinar a su madre y a su tía, deberá enfrentar el juicio. Sus abogados insisten en derivarlo a un psiquiátrico en Ezeiza pero la Justicia le rechazó el pedido.
Marcelo Aguilar

MENDOZA.- El “hombre gato”, acusado de asesinar a su mamá y su tía israelíes en enero del 2019 en la provincia cuyana, sigue confundiendo y preocupando a las autoridades judiciales mendocinas, en la antesala de lo que debería ser el juicio en su contra. El problema es que no se logra definir si Nicolás Gil Pereg (39) finalmente irá a debate o será declarado inimputable, ya que no deja de mostrarse afectado psicológicamente. Así, mientras el tribunal que sigue la causa determina qué hacer, el sospechoso del crimen de sus familiares ya recibió el alta psiquiátrica en el Hospital El Sauce, pero amenaza con suicidarse si vuelve al penal provincial.

El objetivo de Gil Pereg y sus abogados es que quede sin efecto la prisión preventiva, ya que consideran vencidos los plazos legales, por lo que buscan el recupero de la libertad. Por su parte, el fiscal titular de Homicidios, Fernando Guzzo, manifestó su rechazo al planteo, presionando para que el caso por los asesinatos de Phyria Saroussy (63) y Lily Pereg (54) sea elevado a debate a la brevedad, mediante la metodología de juicio por jurado popular. Mientras, la última palabra la tendrá el tribunal penal colegiado integrado por Eduardo Martearena, Rafael Escot y Luis Correa Llano, que dispuso un cuarto intermedio hasta la próxima semana.

Fue durante esta audiencia que el acusado volvió a mostrarse afectado en su salud mental, luego de haber recibido el alta en el efecto neuropsiquiátrico, desde donde indicaron que ya puede continuar su tratamiento en el penal provincial. “Me voy a suicidar si vuelvo a la cárcel”, expresó el acusado, lo que alertó a las autoridades judiciales y penitenciarias, aunque consideran que también se puede tratar de parte de una estrategia de “actuación o de hacerse pasar por loco”, comentaron fuentes del caso a LA NACION.

No es la primera vez que Gil Pereg busca llamar la atención, sobre todo cuando tiene enfrente una cámara. El “hombre-gato”, como dice sentirse, se ha cansado de emitir sonidos que intentan imitar a maullidos en sus pasos por los pasillos de tribunales. También llegó a desnudarse e incluso a orinar frente a los magistrados en las audiencias judiciales.

Las hermanas Pyrhia y Lily arribaron a Mendoza el viernes 11 de enero de 2019 y se alojaron en un departamento céntrico de la capital provincial. Al otro día se encontraron en el predio abandonado donde vivía Pereg, a unos 5 kilómetros de la Ciudad de Mendoza, en Guaymallén. Pasaron toda la jornada juntos, pero las mujeres jamás volvieron a la parada del micro como aseguraba el israelí acusado del crimen. La búsqueda duró casi 15 días, en medio de mentiras que aducía Gil Pereg, hasta que en el último allanamiento en su propiedad se logró dar con los cadáveres. Estaban enterrados y con signos de haber sufrido ensañamiento. El acusado arriesga la pena de prisión perpetua y se espera que su caso sea debatido en un juicio por jurado popular.