Crimen. Una campera rota fue la excusa para una mortal puñalada en un parque

LA NACION
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Un joven, de 26 años, fue asesinado de dos puñaladas por un muchacho de la misma edad, en medio de una pelea por una campera ocurrida en el polideportivo situado en el cruce de Moldes y Manuela Pedraza, en Saavedra.

Según informaron fuentes policiales, la víctima falleció por dos heridas de arma blanca que le causaron gran pérdida de sangre.

En las últimas horas fue detenido un sospechoso por asesinato quien manifestó que estaba tan alcoholizado durante la pelea que, en ese momento no advirtió que había matado al joven, de 26 años.

Un día después del sangriento episodio, el acusado se enteró, a través de las redes sociales, que la persona con quien mantuvo una pelea, había fallecido.

Alan Aparicio fue herido de dos puñaladas, en pecho y en el abdomen. Tanto el joven asesinado como el homicida se conocían desde la infancia.

A partir de la reconstrucción del hecho, los investigadores de la Policía de la Ciudad determinaron que el móvil del homicidio fue la disputa por una campera. Primero se produjo una pelea y después el asesinato.

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Luego de la gresca, el acusado se retiró del polideportivo y abandonó, malherido, a Alan.

Hace 24 horas, el sospechoso se presentó en una comisaría de Recoleta, relató lo que había hecho y explicó que, antes del homicidio, había ingerido una importante cantidad de alcohol.

A partir de estos dichos, los investigadores deberán determinar si la declaración del sospechoso formó parte de una estrategia para que lo declaren inimputable por la supuesta incapacidad de conducir sus actos y dominar sus acciones por la gran cantidad de alcohol que habría ingerido.

La Fiscalía Criminal y Correccional del Distrito de Saavedra Núñez, a cargo del José María Campagnoli, dispuso la detención del imputado.

Una pelea entre conocidos

La versión de la familia de la víctima es diferente a lo declarado por el agresor ante la fiscalía, ya que en ese relato el atacante habría tenido en todo momento conciencia sobre sus acciones. "Lo mató por una campera", expresó con impotencia Florencia, hermana de la víctima, en referencia a lo sucedido la noche del pasado 4 de noviembre con Alan Aparicio. Angustiada y con mucho dolor, Florencia contó a LA NACION que todo comenzó cuando en la misma plaza, otro de sus hermanos, de 16 años, observó que dos personas se pasaban un arma de fuego.

Según contó Florencia, su hermano intuyó que esos hombres se preparaban para robarlo y dejó la plaza junto con un amigo. Esas personas lo siguieron y, nervioso, el adolescente tomó fotografías de esos sospechosos con su teléfono celular y se las envío a su hermano Alan, que se dirigió a la plaza al recibir ese pedido de ayuda.

La hermana relató que Alan recorrió toda la plaza, pero no encontró a esos hombres y se acercó a un grupo de conocidos del barrio que estaban allí. Mostró las imágenes y preguntó por esos hombres. Ante la falta de respuesta de sus conocidos, el muchacho les dijo: "Miren que si los encubren son unos ortivas". Esa frase, según el relato de la familia de la víctima, desató la furia de uno de esos jóvenes, que habría sido identificado como Damián, un expresidiario que inició un enfrentamiento con Alan.

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"La pelea termina porque los separan", dijo Florencia y agregó que su hermano se alejó del lugar para enviar un WhatsApp a su novia. En ese momento, ese joven identificado como Damián le tiró la campera en la cara y gritó: "Mira lo que me hiciste, me la rompiste, me la tenés que pagar". La reacción de Alan fue decir: "Ya fue, es una campera". En ese momento habría sido apuñalada a la víctima.