Crece el malestar contra el nuevo gobierno peruano por la expulsión de Martín Vizcarra

LA NACION
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LIMA.- Mientras el nuevo gobierno peruano intenta afianzarse enviando señales de calma, el círculo de críticos a las flamantes autoridades no deja de expandirse, con un creciente malestar que abarca tanto a los seguidores del presidente destituido como a dirigentes políticos, medios de comunicación y organismos internacionales.

El presidente interino, Manuel Merino, quien asumió el lunes tras encabezar un juicio político relámpago contra el presidente Martín Vizcarra, en base a acusaciones de corrupción aún no investigadas, pidió tranquilidad a una población movilizada.

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Merino acusó a "candidatos presidenciales" de estar detrás de las protestas en Lima y en algunas ciudades del país, que sufre de una marcada crisis económica y sanitaria por los efectos de la pandemia y que recibió la destitución de Vizcarra como otra pésima noticia.

El cambio de administración se produjo a cinco meses de las elecciones generales programadas para el 11 de abril, un cronograma que el gobierno se comprometió a mantener. "Entendemos la situación difícil que atraviesa el país, como Estado, y creo que estamos en la capacidad de poder en las próximas horas darles esa tranquilidad a todos los peruanos", dijo Merino en una entrevista.

Desde el día de la expulsión de Vizcarra, cientos de personas salieron a protestar contra la decisión del Congreso dominado por la oposición, con varios enfrentamientos con la policía que lanzó bombas lacrimógenas y disparos para dispersarlos.

La policía detuvo a decenas de personas, la mayoría jóvenes, que se movilizaron golpeando cacerolas, con banderolas y carteles con escritos contra el Congreso. "No me representa, yo no voté por él (Merino)", dijo un manifestante en una calle de Lima, como un eco del malestar de la población por la expulsión de Vizcarra, quien contaba con un amplio consenso popular.

Vizcarra, destituido del gobierno por "incapacidad moral", señaló su preocupación por la situación en el país debido a la falta de "legalidad y legitimidad" de Merino, y pidió a la policía respeto por los manifestantes.

"La respuesta la ha dado el pueblo al señor Merino", dijo el exmandatario a periodistas en alusión a las protestas. Vizcarra criticó asimismo la designación como primer ministro al veterano conservador Ántero Flores-Aráoz.

"Es como volver al pasado, a la política tradicional", afirmó sobre el nuevo premier, quien en 2009 debió renunciar como titular del Ministerio de Defensa tras la violenta represión de una protesta indígena.

Vizcarra defendió el derecho de los peruanos a protestar contra Merino, lo que ocurre diariamente, y exhortó a que las manifestaciones sean pacíficas. "Tenemos que hacer un llamado a la población para que se exprese pacíficamente, las manifestaciones tienen que permitirse", señaló. "La respuesta se la está dando el pueblo al señor Merino".

El expresidente acudió a la fiscalía para declarar sobre las denuncias de que recibió coimas en 2014 para autorizar obras públicas, cuando era gobernador de la región sureña de Moquegua, y que dieron lugar al juicio político.

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La (OEA) había mostrado el miércoles su preocupación por la crisis y pidió al Tribunal Constitucional de Perú evaluar la legalidad de las recientes decisiones, sin referirse directamente sobre el caso de Vizcarra.

También la organización de derechos humanos Human Rights Watch, con sede en Washington, lamentó en un comunicado que su destitución se haya llevado a cabo mediante la "invocación de facultades legales dudosas".

"Decenas de legisladores en el Congreso, que también están bajo investigación penal por diversos delitos, habían intentado destituirlo infructuosamente por otras razones en septiembre", señaló la entidad.

Agencias AFP, DPA y Reuters