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Crece debate en el equipo de Lula sobre política de impuesto a combustibles en Brasil

FOTO DE ARCHIVO: Los precios de la gasolina se muestran en una gasolinera de Petrobras en Río de Janeiro

BRASILIA, 24 feb (Reuters) - El debate se está caldealdo entre los principales asesores del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre los impuestos a los combustibles, lo que pone de relieve las opiniones encontradas dentro de su círculo sobre el camino futuro del Gobierno.

El expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro dio a conocer el recorte del impuesto a los combustibles el año pasado mientras buscaba aliviar la inflación y ganarse a los votantes antes de las elecciones que finalmente perdió ante Lula.

Desde la victoria de Lula, se ha desatado un debate dentro de su Partido de los Trabajadores (PT) sobre qué hacer con la costosa y popular medida.

El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, se ha opuesto durante mucho tiempo a la exención, argumentando en privado que perjudica las arcas públicas y socava la agenda ambiental de Lula, según dos fuentes del ministerio que solicitaron el anonimato. Públicamente, Haddad ha dicho que, en última instancia, será Lula quien decida.

"La decisión (de extender la exención de impuestos solo hasta febrero) la tomó el presidente, quien, obviamente, puede revisar el asunto", dijo luego de una reunión en enero con Febraban, el grupo de presión que representa a los bancos brasileños.

Otros en el círculo de Lula han convencido al presidente de extender la exención sobre el diésel y el biodiésel hasta diciembre de este año, y sobre la gasolina y el etanol hasta febrero.

Ahora están aumentando las tensiones sobre si extender más la exención de impuestos sobre la gasolina y el etanol.

En su plan fiscal, presentado en enero, Haddad incluyó la reintroducción de impuestos a la gasolina y al etanol a partir de marzo. Eso generaría 29.000 millones de reales (5.600 millones de dólares) en ingresos federales y agregaría respaldo fiscal a los planes de gasto social de Lula.

Pero esta postura es vista como demasiado favorable al mercado por algunos de los izquierdistas en el campo de Lula y el viernes ese debate salió a la luz.

En una serie de publicaciones en Twitter, la congresista Gleisi Hoffmann, presidenta del Partido de los Trabajadores en el poder, dijo que los impuestos a los combustibles solo deberían reanudarse una vez que la estatal Petrobras defina una nueva política de precios.

"Esto será posible a partir de abril cuando se renueve la Junta Directiva con personas comprometidas con la reconstrucción de la empresa y su rol para el país", sostuvo.

Hoffmann agregó que se necesita una "política de precios más justa" para Petrobras, que actualmente vincula los precios nacionales del combustible a las tasas internacionales del petróleo, lo que encarece los precios de los surtidores cuando la materia prima y el dólar estadounidense se aprecian.

"No estamos en contra de gravar los combustibles, pero hacerlo ahora penaliza a los consumidores, genera más inflación y viola compromisos de campaña", escribió.

El Ministerio de Hacienda y el Palacio Presidencial no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.

El vicepresidente Geraldo Alckmin dijo el viernes que el Gobierno aún no había tomado una decisión sobre los impuestos a los combustibles.

El gobernador del banco central, Roberto Campos Neto, quien está bajo la presión de Lula y sus aliados para reducir las tasas de interés, dijo que la reimposición de impuestos a los combustibles agregaría presión inflacionaria a corto plazo, pero mejoraría la situación fiscal de Brasil, argumentando que tendría "una efecto beneficioso en el futuro".

(Reporte de Marcela Ayres. Editado en español por Marion Giraldo)