Crece el apoyo al juicio político y Trump impide un testimonio clave

LA NACION

WASHINGTON.- Cuando pareciera que los demócratas finalmente tienen a Donald Trump contra las cuerdas, el presidente lanza una inesperada maniobra de defensa, como lo hizo hoy cuando su gobierno ordenó al exembajador estadounidense ante la Unión Europea, Gordon Sondland, que no se presente ante la Cámara para dar testimonio sobre el caso Ucrania en el marco de la investigación por impeachment, según un comunicado de prensa del abogado del diplomático.

La audiencia estaba prevista para hoy ante la Comisión de Inteligencia. Sondland había aceptado presentarse voluntariamente, sin necesidad de una citación.

"Temprano esta mañana, el Departamento de Estado estadounidense ordenó al embajador Gordon Sondland no comparecer hoy para su deposición programada ante el Comité Conjunto de la Cámara de Representantes", dijo el abogado Robert Luskin, señalando que su cliente "está listo para testificar a corto plazo, siempre y cuando se le permita".

El presidente Trump, como de costumbre, dio explicaciones en su cuenta de Twitter: "Me encantaría enviar al embajador Sondland, un hombre muy bueno y un gran estadounidense, a que testifique, pero desafortunadamente estaría testificando ante un tribunal totalmente comprometido, donde se han quitado los derechos de los republicanos..."

Aunque la administración Trump ganó un poco de tiempo, el pueblo estadounidense comienza a agotarse de los artilugios del presidente y cada vez son más los que apoyan un juicio político en su contra.

Los números en contra de Trump

Según una encuesta de The Washington Post, la mayoría de los estadounidenses dicen que respaldan la decisión de los demócratas de la Cámara de iniciar una investigación de impeachment al presidente Trump, y casi la mitad de todos los adultos también dicen que la Cámara debería dar un paso adicional y recomendar que el presidente sea destituido.

Los hallazgos indican que la opinión pública se ha desplazado rápidamente contra el presidente y a favor de los procedimientos de juicio político en las últimas semanas, a partir de la nueva información sobre los esfuerzos de Trump para presionar a los funcionarios del gobierno ucraniano para que emprendan una investigación sobre el ex vicepresidente Joe Biden, un potencial rival de la campaña 2020 y su hijo Hunter.

Encuestas anteriores realizadas en diferentes momentos a lo largo de este año encontraron que la mayoría de los estadounidenses se oponían al inicio de un proceso de destitución, con un 37% a un 41% diciendo que favorecían ese paso. Pero las recientes revelaciones parecen haber llevado a muchos estadounidenses a repensar su posición.

La encuesta revela que, por un margen de 58% a 38%, los estadounidenses dicen que la Cámara estuvo en lo correcto al emprender la investigación. Entre todos los adultos, el 49% dice que la Cámara debería dar el paso más significativo para acusar al presidente y pedir su destitución. Otro 6% dice que respaldan el inicio de la investigación, pero no están a favor de destituir a Trump del cargo, y el resto no está decidido sobre el destino final del presidente.

Los resultados resaltan las divisiones partidistas que rodean la presidencia de Trump y cualquier investigación de juicio político, pero también las deserciones entre los republicanos.

Más de 8 de cada 10 demócratas respaldan la investigación y casi 8 de cada 10 están a favor de votar para recomendar que Trump sea destituido de su cargo. Entre los republicanos, aproximadamente 7 de cada 10 no respaldan la investigación, pero casi 3 de cada 10 sí, y casi una quinta parte de los republicanos dicen que están a favor de una votación que recomiende su destitución. Entre el bloque crítico de votantes independientes, el apoyo a la investigación de juicio político llega al 57%, y el 49% dice que la Cámara debería votar para destituir a Trump de su cargo.

La llamada a Zelensky

Según la última encuesta realizada por The Post y la Escuela de Política y Gobierno de Schar en la Universidad George Mason, la transcripción de una llamada telefónica del 25 de julio entre Trump y el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, durante la cual el mandatario norteamericano pidió "un favor" que incluía solicitudes para que los ucranianos investigaran a Biden y su hijo, tuvo un gran impacto en la percepción de los americanos sobre el líder estadounidense.

El presidente se ha defendido, diciendo que no hizo nada inapropiado, calificando la conversación de "perfecta" e insistiendo en que tenía derecho a exigir investigaciones sobre la presunta corrupción de un aliado al que Estados Unidos envía una ayuda significativa.

En las semanas previas a la llamada telefónica, la Casa Blanca había retenido la ayuda militar que había sido aprobada para Ucrania. Cuando en la encuesta se les preguntó a los estadounidenses cuánto importa esto al juzgar las acciones del presidente, el 58% dice que importa "mucho" o "una buena cantidad", mientras que el 37% dice que "no tanto" o "nada".

Agencia ANSA e información de The Washington Post