Para crear fraccionamiento destruyen sitio arqueológico

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COMITÁN DE DOMÍNGUEZ, Chis., abril 10 (EL UNIVERSAL).- Colonos destruyeron el montículo número 46 de la zona arqueológica de Izapa, que empezó su desarrollo en el siglo XV antes de Cristo y que corresponde a la cultura mixe-zoque, con el fin de construir un fraccionamiento, denunciaron miembros del comité de conservación y el ayuntamiento de Tuxtla Chico. Con maquinaria pesada, el jueves por la mañana varias personas arribaron a la zona arqueológica ubicada frente al volcán Tacaná, en el municipio de Tuxtla Chico, en la frontera con Guatemala, para destruir el montículo número 46, uno de los más grandes.

El fin era lotear un predio ubicado en la zona arqueológica para construir un fraccionamiento. Al momento del ingreso de la maquinaria no se presentaron autoridades, por lo que "el daño al patrimonio histórico y cultural es incuantificable", declaró Reidil Colombo Ramírez, presidente del comité de conservación de la Izapa.

Un funcionario del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) consultado por este diario dio a conocer que se pidió la suspensión de las obras y agregó que se interpuso, junto con la Secretaría de Cultura federal, una demanda en la Fiscalía General de la República (FGR). Dijo que se va elaborar un informe con peritos y arqueólogos.

El INAH Chiapas envió desde el mismo jueves a Marcos Santos, encargado de seguridad de zonas arqueológicas en la entidad, para encabezar las acciones que se tomarán para sancionar a los responsables.

La alcaldesa de Tuxtla Chico, Deysi González, negó que el ayuntamiento haya otorgado permisos para la lotificación del predio; y hasta este viernes, nadie había mostrado tal documento.

En un comunicado, el ayuntamiento estableció que "las autoridades se presentaron para evitar construcciones en estos terrenos propiedad protegida por tratarse del patrimonio de la nación" y agregó que las direcciones de Protección Civil Municipal y Jurídica, en coordinación con autoridades federales, este viernes "llevaron cabo la clausura de trabajos de lotificación".

Por su parte, el investigador Herbert Castellanos dijo que "un vertedero ha quedo sepultado; también se destruyó parte de las estructuras piramidales, esto con la anuencia y beneplácito de las autoridades municipales, que en principio enviaron patrullas y policías para cuidar el trabajo destructivo de la maquinaria".

"Hacemos una enérgica protesta por la destrucción de este tesoro de Chiapas", concluyó Herbert Castellanos.