Crean un dispositivo experimental que puede acabar con los zumbidos en los oídos

Investigadores de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, han llevado a cabo un estudio con un dispositivo experimental que podría suponer un gran avance y una mejora de la calidad de vida para quienes padecen tinnitus,. Quienes sufren esta afección escuchan zumbidos y ruidos continuamente en su cabeza.

Quienes padecen tinnitus escuchan un zumbido continuo. (Foto: DPA)

En uno artículo publicado en la revistar Science Translational Medicine se recogen los resultados obtenidos por dicho equipo de investigadores, que han realizado un ensayo clínico que incluye pruebas tanto a animales como a 20 pacientes humanos. Para entender lo que supone este avance hay que comprender primero qué intenta paliar este dispositivo.

Susan Shore, profesora de la Facultad de Medicina de U-M y directora del equipo de investigación explica en declaraciones recogidas por IFLSCIENCE!, que la “raíz del tinnitus” se encuentra en “la región del tronco encefálico llamada núcleo coclear dorsal”.

El problema radica en que “cuando las neuronas principales en esta región, llamadas células fusiformes, se vuelven hiperactivas y se sincronizan entre sí, la señal fantasma se transmite a otros centros donde ocurre la percepción”. La clave está en detener que esas señales fantasma son las que reproducen los molestos y continuos sonidos que escuchan los pacientes.

Lo que el dispositivo busca es conseguir que esas células fusiformes vuelvan a comportarse de manera correcta. Su función es la de ayudar al cerebro a recibir y procesar tanto sonidos como sensaciones relacionadas con el tacto y la vibración. En ese estado natural, estas células lo que hacen es ayudar al cerebro a focalizar los sonidos y obviar otras sensaciones como el movimiento del cuello o la cabeza. Es decir, centrarse en buscar el origen de lo que se escucha.

Cuando las fusiformes se ven alteradas por la exposición a un ruido muy fuerte o un trauma muy fuerte en la cabeza o el cuello, por ejemplo, su funcionamiento se puede ver alterado. Así, envían estímulos auditivos espontáneos, por así decirlo, provocando que el afectado escuche continuamente un zumbido o ruido en su cabeza sin poder controlarlo o hacer que se pare.

Este dispositivo experimental lo que hace es que alterna la reproducción de sonidos suaves en los oídos con la descarga de pulsos eléctricos leves en el cuello y la mejilla. La actividad se centra en activar los nervios táctiles con el objetivo de hacer que las células fusiformes regresen a su estado normal.

Algunos pacientes, como los que han participado en el ensayo, consiguen mitigar ese ruido continuo haciendo movimientos como sacar la lengua, girar el cuello y mover la mandíbula. El dispositivo hace eso por ellos, ya que las descargas generan ese movimiento por el cual consigue hacer más leves los efectos del tinnitus.

Los pacientes recibieron el tratamiento en dos fases. En una primera etapa, un grupo solo recibía sonidos y el otro, sonidos más descargas. Después de cuatro semanas con sesiones de media hora, descansaron y volvieron intercambiando los tratamientos. Finalizadas las pruebas, se comprobó que lo más efectivo era el combinado (sonido más impulso) y que de media conseguían reducir en 12 decibelios el zumbido provocado por el tinnitus.

La combinación del sonido más la descarga hace que se activen los dos sentidos implicados (tacto y oído) y con esa combinación se logra neutralizar las células fusiformes alteradas.