Críticos de minera canadiense de oro en Guatemala lamentan aval del gobierno

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Opositores de la explotación minera de Guatemala y El Salvador lamentaron este martes la posición del gobierno guatemalteco, que desconoció una consulta comunitaria donde rechazaron las operaciones de una firma canadiense en una zona fronteriza.

Esa postura demuestra que el Ejecutivo "se ensaña contra el sector civil, estamos en una dictadura, en un autoritarismo, en un socavamiento de la frágil democracia que tiene este país", afirmó a la AFP el sacerdote católico Víctor Flores, un férreo crítico de ese proyecto.

El gobierno de Guatemala desconoció los resultados de una consulta de vecinos que el domingo rechazaron la operación de una minera canadiense de oro y plata en el municipio oriental de Asunción Mita, fronterizo con El Salvador.

El Ministerio de Energía y Minas (MEM) afirmó en un comunicado que "se encuentra imposibilitado para reconocer la validez de los resultados del proceso", al considerar que el tema minero es exclusivo del gobierno central y que la consulta se realizó pese a una orden judicial que lo impedía.

El proyecto minero a cielo abierto Cerro Blanco es propiedad del grupo Bluestone Resources de Canadá.

Los detractores temen que las operaciones de la mina contaminarán los cuerpos de agua compartidos por ambos países, como la laguna de Güija y el río Lempa, la principal fuente hídrica que abastece a San Salvador, la capital salvadoreña.

Esos afluentes sirven para la agricultura y ganadería de miles de campesinos.

- Peligro de violencia -

Para el religioso, la tesis del gobierno para desconocer el resultado es el mismo que maneja la minera y por ello pide que "se respete su soberana decisión" del pueblo.

De lo contrario, "podríamos entrar en una situación de consecuencias imprevisibles, estos autoritarismos del poder económico y político no se tientan el alma para reprimir al pueblo", advirtió.

"Están tan cegados, tan miopes que va a hacer sufrir al pueblo y el pueblo debe de estar consciente del alto riesgo que está corriendo", insistió, tras llamar a una "resistencia pacífica".

"Si el gobierno sabe que la gente no quiere la minería, ¿por qué el interés de imponer una política minera? Entonces, está gobernando en contra de la voluntad del pueblo y eso no es permitido en una democracia", dijo, a su vez, Julio González, del Colectivo Madre Selva.

El activista comentó que los daños de la minería "son irremediables y no hay forma de mitigarlos".

Asimismo, estimó que la población está en desacuerdo con estas prácticas "ante graves amenazas de contaminación de agua, impactos a la salud, al medio ambiente y a los ecosistemas".

En tanto, el gerente de la Mancomunidad Trinacional Río Lempa de El Salvador, Héctor Aguirre, indicó a la AFP que el gobierno de Guatemala "no puede pasar por encima de la voluntad de todo el pueblo que ya se manifestó y dijo no a la minería".

Además, adelantó que como mancomunidad impulsará "varias actividades públicas ante el gobierno de Guatemala" para que se respete el resultado de la consulta.

ec/atm