Críticas al comando ruso tras la muerte de decenas de soldados en ataque ucraniano

AFP - SAMEER AL-DOUMY

Mientras Moscú reconoce la muerte de 63 pérdidas cerca Donetsk por un bombardeo ucraniano con “cuatro misiles” con lanzacohetes HIMARS, nacionalistas rusos cuestionan duramente a los responsables militares por exponer a los soldados. El balance de muertos podría ser mucho mayor.

Es un hecho inusual: Rusia reconoce decenas de bajas, hasta 63 tras el bombardeo el fin de semana de la localidad de Makiivka, ocupada por Moscú en la región oriental de Donetsk.

El ministerio no precisó la fecha exacta en que tuvo lugar el bombardeo, pero dijo que se trató de un ataque con lanzacohetes HIMARS, un tipo de arma entregada por Estados Unidos a Ucrania.

Ucrania por su parte ha cifrado en 400, afirmando que ha bombardeado hasta 10 vehículos y un número indeterminado de militares en Makiivka y asegura que el ataque se llevó a cabo el 31 de diciembre.

Muchos en los círculos militaristas y nacionalistas rusos están indignados por lo que perciben como negligencia criminal por parte del alto mando. Al parecer, todos los reclutas estaban estacionados en el mismo edificio, sin ningún tipo de protección. Peor aún, se dice que el edificio también albergaba un gran depósito de municiones. "Un ejemplo típico de estupidez militar", escribió una cuenta muy seguida en el servicio de mensajería Telegram, que, como muchas otras, exige sanciones ejemplares.

La frustración se agrava aún más por el arma utilizada, el HIMARS, el preciso y móvil lanzamisiles, símbolo de la ayuda occidental a los ucranianos que el Ministerio de Defensa ruso no deja de jactarse de haber destruido en baterías enteras. Pero si se suman todas las destrucciones que se adjudica, se ha inutilizado un total de 44 HIMARS de los 40 entregados a Ucrania...


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