Críticas al comandante del Ejército por sus condolencias a los familiares de "Popeye"

Bogotá, 6 feb (EFE).- Una polémica se desató en Colombia luego de que el comandante del Ejército, general Eduardo Zapateiro, presentara sus "sentidas condolencias" a los familiares del exjefe de sicarios de Pablo Escobar, Jhon Jairo Velásquez Vásquez, alias "Popeye", quien falleció este jueves por un cáncer de esófago.

"Como comandante del Ejército presento a la familia de 'Popeye' nuestras sentidas condolencias. Hoy ha muerto un colombiano, haya pasado en su vida lo que haya pasado, y el Ejército Nacional en cabeza de su comandante -que estuvo comprometido en la lucha contra el narcotráfico en ese año 93- lamenta mucho la partida de 'Popeye'", afirmó Zapateiro a periodistas.

El sicario, que falleció en un hospital de Bogotá en el que estaba ingresado desde el pasado 31 de diciembre por un cáncer de estómago, se jactaba de haber asesinado con su propia mano a unas 300 personas y, como jefe de matones del cartel de Medellín, ayudado a planificar otros 3.000 homicidios.

Es por ello que las declaraciones fueron criticadas desde diversos sectores sociales. Una de las primeras en manifestarse fue Clara López, exalcaldesa de Bogotá y exministra de Trabajo durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, quien considera que lo dicho por Zapateiro "muestra cercanías que no se acomodan a su posición".

"El pésame del comandante del Ejército, general Zapateiro, por el fallecimiento del sicario de Pablo Escobar muestra cercanías que no se acomodan a su posición. Todavía esperamos reconocimiento de los 'falsos positivos'. Cada una de las más de 5.000 victimas también tenían familia", dijo López en Twitter.

LAS VÍCTIMAS, OFENDIDAS

Los "falsos positivos" es un eufemismo usado para referirse a las ejecuciones de civiles cometidas por militares para presentar mejores resultados a sus superiores.

En ese sentido, Luz Marina Bernal, integrante del movimiento "Madres de Soacha" que debe su nombre a la localidad vecina de Bogotá donde hubo una veintena de casos de ejecuciones de civiles, incluida la de su hijo Fair Leonardo Porras en 2008, fue contundente: "me siento ofendida".

"Muere Popeye, jefe de sicarios de Pablo Escobar y afín al Centro Democrático (partido de Gobierno), y el comandante del Ejército sale a dar las condolencias. No es un mal chiste, es verdad, el comandante del mismo Ejército que asesinó brutalmente a nuestros hijos, da mucha rabia", añadió en redes sociales.

El senador izquierdista Alexander López Maya, del partido Polo Democrático Alternativo (PDA), calificó lo ocurrido como "un insulto a la lógica, una apología a la criminalidad y una burla para todas las victimas que dejó el señor Popeye".

"¿Para cuando lamentaran la muerte de nuestros líderes sociales? ¿Cuántas víctimas de la fuerza pública dejó este sicario?", aseveró el congresista.

Según la Misión de Observación Electoral (MOE) 18 líderes sociales o políticos y un dirigente comunal fueron asesinados en enero y subrayó que las regiones más afectadas siguen siendo los departamentos de Chocó y Cauca, en la costa del Pacífico.

EXPLICACIÓN DEL COMANDANTE

El general Zapateiro aseguró en las redes sociales que su "respuesta estuvo encaminada en dos vías: pésame a la familia como un acto simplemente humano y, posteriormente, contundencia en mis declaraciones respecto al flagelo del narcotráfico".

"Conociendo su accionar delictivo y el dolor que le ha causado al pueblo colombiano, cuyas cicatrices aún no han sido sanadas, mi única consideración y la institucional es con las víctimas. Continuaremos la ofensiva contra este flagelo", apostilló.

"Popeye" nunca se arrepintió de sus numerosos crímenes, aunque estando en la cárcel se reunió con algunas de sus víctimas o familiares.

Siempre se jactó de ser el jefe de sicarios de Escobar y en sus antebrazos llevaba tatuada la frase "El general de la mafia", que le gustaba exhibir.

(c) Agencia EFE