La crítica de Cristina Kirchner a la Justicia: “Al partido judicial no le sirvo cómo víctima sino como acusada”

Cristina Kirchner durante el acto de la UOM en Pilar
Cristina Kirchner durante el acto de la UOM en Pilar

La vipresidenta Cristina Kirchner consideró que la Justicia “no va a investigar nada” del atentado en su contra y dijo que ya “está resignada” porque entiende que a ese “partido judicial” les “sirve de acusada pero no de víctima”.

“Hay una justicia que no va a investigar nada, ya estoy resignada, me quieren como acusada pero no de víctima, no les sirvo de víctima, pero si de acusada a ese partido judicial”, expresó la vicepresidenta en su primera intervención pública tras el atentado de hace dos meses.

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Cristina Kirchner está siendo juzgada en el caso de Vialidad, como imputada de asociación ilícita y fraude, está sobeseída por Hotesur y Los Sauces, dólar futuro y la firma del Memorándum con Irán, pero esos fallos están bajo análisis para determinar si quedan firmes o no.

Cristina Kirchner no se refirió a los detenidos por ese ataque, Fernando Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Gabriel Carrizo, sino a los procesados por los actos violentos que protagonizó la agrupación libertaria Revolución Federal, acusados por la justicia de imponer sus ideas por la fuerza. Se trata de Jonathan Morel, Leonardo Franco Sosa, Gastón Ezequiel Ángel Guerra y Sabrina Basile.

No obstante, en ambos expedientes, Cristina Kirchner, a través de sus abogados sostiene que tanto el intento de homicidio en su contra como las violentas protestas están conectadas y uno es consecuencia del otro.

La vicepresidenta señaló que las manifestaciones que realizaron los integrantes de Revolución Federal contra el kirchnerismo y su política económica no estaban motivadas en la necesidad, sino que les pagaban para hacerlo y vinculó con el episodio, sin nombrarlos, a la empresa Caputo Hermanos, que contrató a Morel para unos trabajos de carpintería.

“Estos presuntos indignados e indignadas que agredían, que te insultaban y que tiraban teas encendidas en la Casa Rosada, no eran indigentes, eran gente pagada por empresarios que se identificaron con el macrismo, alguno de ellos funcionario que endeudó a la Argentina”, expuso Cristina Kirchner.

Caputo Hermanos, que contrató a Morel para unos trabajos de carpintería, es una empresa que hace desarrollos inmobiliarios propiedad de Flavio Luis Nicolás Caputo y Hugo Luis Pascual Caputo, hermanos de Luis “Toto” Caputo, que fue secretario de Finanzas en el gobierno de Mauricio Macri. Luis no integra Caputo Hermanos. Completa el cuadro familiar Nicolás Caputo, que es primo de los dueños de Caputo Hermanos, pero no tiene relación con la empresa.

Cristina Kirchner, en una aparente crítica a Alberto Fernández, dijo que su referencia a los falsos indignados no significaba que “no haya gente enojada por las cosas que pasan”. Pero de inmediato explicó que “esos indignados que son reproducidos por la televisión que muestra a la gente indignada con los K o la clase política, recibían millones de pesos para hacer esto”.

“A uno le encontraron 50.000 dólares en el allanamiento”, dijo en referencia a lo encontrado a Leonardo Sosa cuando la policía revisó su casa.

“¡Córtenla con los indignados rentados, que no va mas esta mentira en la República Argentina”, exclamó la vicepresidenta.

El atentado contra Cristina Kirchner y las protestas de Revolución Federal se investigan en dos causas diferentes. En un caso, a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti, están pro ser elevados a juicio Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Gabriel Carrizo, acusado del intento de homicidio. El otro caso los integrantes de Revolución Federal fueron procesados por el delito de intentar imponer sus ideas por la fuerza, y liberados. El juez Marcelo Martínez Giorgi no se pronunció en su fallo, sobre el financiamiento de la agrupación.