El COVID-19 vuelve a aguar la fiesta de Año Nuevo

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SÍDNEY/SEÚL, 31 dic (Reuters) - Las celebraciones de Año Nuevo han tenido que ser suspendidas en numerosas partes del mundo ante la persistente amenaza del coronavirus por segundo año, si bien Australia está decidida a disfrutar de la noche e incluso hay indicios de que Corea del Norte está preparando fuegos artificiales.

Los casos mundiales por coronavirus alcanzaron un récord en los últimos siete días, con una media de algo más de un millón de casos detectados al día en todo el mundo entre el 24 y el 30 de diciembre, unos 100.000 más que el anterior pico registrado el miércoles, según datos de Reuters.

Con las cifras del COVID-19 registrando máximos históricos en numerosos países, las autoridades de muchos lugares han suspendido las celebraciones para dar la bienvenida a 2022, temerosas de que la variante ómicron, altamente contagiosa, aproveche las concentraciones de gente para propagarse aún más rápido.

El siguiente enlace permite consultar en un navegador externo un gráfico interactivo de seguimiento de la propagación mundial del coronavirus: https://tmsnrt.rs/2FThSv7

Así y con todo, Australia está decidida a recibir el año nuevo con fuerza a pesar del aumento de las infecciones, que han alcanzado niveles récord en algunos lugares.

El primer ministro australiano, Scott Morrison, deseó a la ciudadanía que "disfrute de la noche", mientras que Dominic Perrottet, primer ministro del estado de Nueva Gales del Sur, instó a todos a "salir y disfrutar del Año Nuevo", a pesar de que los contagios diarios en su territorio casi se duplicaron hasta alcanzar un récord de 21.151.

Perrottet dijo sentirse animado por el aumento de los niveles de vacunación y por el hecho de que los hospitales estén haciendo frente a la ola de ómicron.

"Nuestra posición sigue siendo increíblemente fuerte", dijo a los periodistas.

En Sídney se aplican normas de distanciamiento social y se exige el uso de mascarillas en interiores, pero se espera que miles de personas acudan a su famoso puerto para ver los fuegos artificiales de Año Nuevo, con colas formadas en muchos puntos desde primera hora de la mañana.

La hermética Corea del Norte también parece estar preparándose para ir a contracorriente y celebrar el Año Nuevo con fuegos artificiales a medianoche en la plaza Kim Il Sung de su capital, Pyongyang.

Imágenes recogidas por satélite mostraron que los preparativos estaban en marcha en la ciudad y que se estaba instalando un escenario en la plaza, según NK News, un sitio web con sede en Seúl que monitoriza Corea del Norte.

El periódico estatal norcoreano Rodong Sinmun publicó fotografías de tiendas de flores en Pyongyang abarrotadas de clientes con mascarillas comprando flores para las celebraciones.

Corea del Norte selló sus fronteras tras el inicio de la pandemia y no ha informado de ningún caso de COVID-19.

CHINA EN ALERTA

Al otro lado de la frontera, en Corea del Sur, el ambiente no era tan festivo.

La tradicional ceremonia de toque de campanas a medianoche se ha cancelado por segundo año y las autoridades han anunciado la ampliación de las estrictas normas de distanciamiento durante dos semanas, a fin de hacer frente a un persistente aumento de las infecciones.

China, donde el coronavirus fue detectado por primera vez a finales de 2019, seguía en alerta máxima por el virus, con la ciudad de Xian bajo confinamiento y las celebraciones de Año Nuevo en otras ciudades cancelados, mientras las autoridades instaban a la moderación.

Las autoridades de la capital indonesia, Yakarta, cerrarán 11 carreteras que suelen atraer a grandes multitudes a la ciudad por Año Nuevo, dijo la policía, mientras que Malasia ha prohibido las grandes concentraciones en todo el país y ha cancelado un espectáculo de fuegos artificiales en las Torres Petronas de la capital, Kula Lumpur.

El primer ministro japonés, Fumio Kishida, recurrió a su canal oficial de la plataforma de vídeos YouTube para instar a la gente a llevar mascarillas en las fiestas y limitar el número de asistentes, mientras que el famoso distrito de ocio de Shibuya, en Tokio, ha prohibido las fiestas de fin de año.

Nueva Zelanda, famosa por su éxito a la hora de mantener a raya el coronavirus, organizará algunas celebraciones. Su mayor ciudad, Auckland, ha suavizado las restricciones esta semana para permitir que la gente disfrute de algunas canciones y bailes.

Las autoridades de la India impusieron estrictas normas el jueves para impedir las grandes aglomeraciones, con toques de queda nocturnos en las principales ciudades y con la orden de limitar la clientela en los restaurantes.

A pesar de las restricciones, los turistas nacionales han acudido en masa a las famosas playas, pubs y clubes nocturnos de Goa, en la costa occidental india, para recibir el Año Nuevo.

(Información de las redacciones de Reuters; escrito por Robert Birsel; edición de Raju Gopalakrishnan; traducción de Darío Fernández)

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