COVID-19 provocó una reducción de 1 año en la esperanza de vida

HolaDoctor / HealthDay
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COVID-19 provocó una reducción de 1 año en la esperanza de vida
COVID-19 provocó una reducción de 1 año en la esperanza de vida


Un nuevo informe oficial indica que la esperanza de vida promedio en Estados Unidos se desplomó de forma drástica en la primera mitad de 2020, sobre todo entre las personas negras e hispanas, una señal de que la pandemia del coronavirus está acortando las vidas de los estadounidenses.

La esperanza de vida de EE. UU. general se redujo a 77.8 años, una reducción de un año completo respecto a 78.8 años estimados en 2019.

Los declives fueron incluso mayores en ciertos sectores demográficos. Por ejemplo, la esperanza de vida promedio se redujo en 2.7 años entre las personas negras y en 1.9 años entre las personas hispanas entre 2019 y la primera mitad de 2020, según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS), que forma parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. La esperanza de vida de las personas blancas se redujo en 0.8 años, en promedio.

Para poner esos números en contexto, cuando la esperanza de vida de EE. UU. se redujo en 0.2 años entre 2014 y 2015, tras años de aumentos constantes, la noticia apareció en los titulares.

El declive de casi tres años entre los afroamericanos es particularmente problemático, aseguró un experto.

"Son unas diferencias enormes en la esperanza de vida", comentó el Dr. Georges Benjamin, director ejecutivo de la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association). "Perder un año no es gran cosa, pero perder tres años es impactante".

Las nuevas estadísticas resaltan el gran impacto que las desigualdades en la atención de la salud han tenido en las comunidades negras e hispanas en el último año, señalaron los expertos.

"Durante algunos de los picos de la pandemia de la COVID, se puso de manifiesto que la población negra de EE. UU. tenía unos peores resultados cuando se infectaban con el virus de la COVID-19", aseguró la Dra. Teresa Murray Amato, presidenta de medicina de emergencia del Long Island Jewish Forest Hills, en la ciudad de Nueva York.

Los CDC estiman la esperanza de vida mediante las actas de nacimiento y los certificados de defunción, y producen una estadística que provee una instantánea fiable de la salud general de los estadounidenses.

"Cada día de vida es valioso", aseguró Benjamin. "La gente debe pensar que estas muertes eran prevenibles. La esperanza de vida es una estadística que se basa en cuánto tiempo pensamos que la gente viviría".

La longevidad de los negros e hispanos es la más afectada

La esperanza de vida varió mucho más cuando se tomaron en cuenta el sexo y la etnia:

  • La esperanza de vida de los hombres negros se redujo en 3 años (de 71.3 a 68.3).

  • Los hombres hispanos perdieron 2.4 años de esperanza de vida (de 79 a 76.6).

  • Las mujeres negras experimentaron un declive de 2.3 años (de 78.1 a 75.8).

  • Las mujeres hispanas experimentaron un declive de 1.1 años (de 84.4 a 83.3).

En comparación, los hombres blancos tuvieron un declive en la esperanza de vida de 0.8 años (de 76.3 a 75.5), mientras que las mujeres blancas tuvieron un declive de 0.7 años (de 81.3 a 80.6).

Los hispanos viven dos años menos

"Para EE. UU. en general, fue una pérdida de un año. Pero cuando esto se triplica en los hombres negros y se duplica en los hispanos, es un problema", advirtió Benjamin. "Todo el país quedó devastado, pero esto también habla de las enormes desigualdades en la salud que nos llevaron hacia atrás".

Benjamin anotó que, durante la pandemia, el país perdió más personas que durante toda la Segunda Guerra Mundial, lo que incluyó las muertes tanto en el combate como en el ámbito doméstico.

"Durante el periodo de cinco años de la Segunda Guerra Mundial tuvimos más de 400,000 muertes, y esto es lo que hemos tenido en un año", lamentó Benjamin. "Esto debería captar la atención de las personas. Y todavía no ha acabado".

Hace mucho que las personas de las comunidades negras e hispanas tienen más dificultades que las blancas para costear y acceder a la atención médica, comentó el Dr. Juan Wisnivesky, jefe de medicina interna del Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Durante la pandemia, estas comunidades también fueron menos capaces de participar en las medidas de control de la infección que buscan prevenir la propagación del coronavirus, anotó Wisnivesky.

Por ejemplo, era más probable que las personas tuvieran que trabajar fuera de casa, y fueron menos capaces de mantener un distanciamiento social estricto debido a sus condiciones de vivienda, explicó.

"Ha habido una desigualdad en la carga de la COVID, una carga que estos números reflejan", dijo Wisnivesky.

Varios factores implicados

Es probable que la esperanza de vida de todos los estadounidenses también se viera afectada porque la pandemia hizo que las personas se olvidaran de las pruebas de salud que hubieran podido, potencialmente, detectar enfermedades que son una amenaza para la vida, observó Jesse Schold, director del Centro de Investigación en la Salud de las Poblaciones del Instituto de Investigación Lerner de la Clínica Cleveland.

Muchas personas perdieron el trabajo debido a la pandemia. Las personas en confinamiento también eran más propensas a comer mal, beber más alcohol y usar drogas. Schold anotó que las sobredosis aumentaron durante la pandemia, una señal de que el progreso en la lucha del país contra su epidemia de opioides se ha tambaleado.

Además, un número sustancial de personas que contrajeron la COVID-19 han sufrido problemas de salud a largo plazo que podrían al final limitar su esperanza de vida, añadió Schold.

"No creo que simplemente vayamos a tener la misma salud este verano u otoño, cuando (con algo de suerte) todos los efectos directos de la COVID se hayan atenuado", lamentó. "Sabemos que la COVID tiene muchas consecuencias, más allá de la mortalidad directa".

Schold advirtió que los números de los CDC son preliminares, y que solo representan medio año, pero añadió que "es algo que debemos vigilar muy de cerca, en parte porque las consecuencias a largo plazo de todo esto tardarán un tiempo en evolucionar".

Los expertos concluyeron que la esperanza de vida de los estadounidenses podría tambalearse durante años, basándose en la multitud de factores relacionados con la pandemia, que afectan a la salud de formas directas e indirectas.

El Dr. Robert Glatter es médico de medicina de emergencias en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. Dijo que "el impacto adverso de la COVID-19 en la esperanza de vida, aunque ya es muy aparente, seguirá teniendo efectos durante décadas. Los efectos de onda de la COVID-19 están dejando secuelas de muerte y destrucción. Debemos hacer todo lo posible por intervenir y romper este letal ciclo".

El nuevo informe, de Elizabeth Arias y sus colaboradores del NCHS, se publicó en la edición del 18 de febrero de la revista Vital Statistics Rapid Release.

Más información

El Centro Nacional de Estadísticas de Salud de EE. UU. ofrece más información acerca de la investigación sobre la esperanza de vida.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

FUENTES: Georges Benjamin, MD, executive director, American Public Health Association, Washington, D.C.; Teresa Murray Amato, MD, chair, emergency medicine, Long Island Jewish Forest Hills, New York City; Juan Wisnivesky, MD, DrPH, chief, internal medicine, Mount Sinai Health System, New York City; Jesse Schold, PhD, director, Cleveland Clinic Lerner Research Institute's Center for Populations Health Research; Robert Glatter, MD, emergency medicine physician, Lenox Hill Hospital, New York City; Vital Statistics Rapid Release, Feb. 18, 2021