El Covid-19 no los frena en la búsqueda de familiares

Alexis Ortiz

CIUDAD DE MÉXICO, junio 13 (EL UNIVERSAL).- Karla Guerrero está tan cerca y, no obstante, tan lejos de poder hablar con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Ella forma parte del grupo de familiares de personas desaparecidas que, desde hace una semana, instaló un plantón frente a Palacio Nacional para solicitar una reunión con el Jefe del Ejecutivo federal; sin embargo, hasta ayer por la tarde, y al cierre de la edición, eso aún no ocurría.

En medio de la emergencia sanitaria por el Covid-19 y con los riesgos que eso implica, estas personas levantaron un campamento a los pies de la sede presidencial a la espera de que el Mandatario les explique cómo encontrará a los más de 60 mil desaparecidos del país.

"Tenemos miedo a contagiarnos, pero siempre ha sido más el miedo a no encontrar a nuestros familiares, hemos pasado por tantas cosas muy fuerte y no nos hemos dejado vencer, porque no sabemos nada de ellos", dice Karla Guerrero, quien busca a su esposo desaparecido desde el 27 de marzo de 2014.

Los inconformes han soportado vientos, lluvias y acoso de personas ajenas al movimiento. Algunos de ellos estuvieron dentro de Palacio Nacional hace un año, cuando se reinstaló el Sistema Nacional de Búsqueda, pero ahora permanecen afuera del recinto en un campamento que parece deshacerse con cada ráfaga.

Quienes componen el campamento. Para evitar algún contagio por coronavirus, los familiares de víctimas usan cubrebocas, caretas, gel antibacterial y otros insumos que compraron o recibieron en donaciones. En estos días han ingerido alimentos enlatados, principalmente, aunque también la gente les ha regalado guisados.

Los manifestantes señalan que en el plantón ha habido personas de Veracruz, Sonora, Chiapas, Jalisco, Guerrero, Michoacán, Morelos, Querétaro, Coahuila, Sonora y Sinaloa.

"No nos imaginamos que íbamos a pasar una semana aquí, pensamos que en dos o tres días íbamos a ser escuchadas, pero vaya sorpresa, porque ya llevamos una semana y aún veo las cosas complicadas", declara Guerrero, quien asegura que los policías estatales, supuestamente relacionados con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), habrían secuestrado a su esposo en Banderilla, Veracruz.

Yadira González es otra de las mujeres que se encuentra en Palacio Nacional. Ella viajó sola de Querétaro a la capital, únicamente acompañada de la pala con la que ha cavado en fosas clandestinas para dar con el paradero de su hermano.

González relata que la investigación que ha hecho con su propia familia apunta a que un funcionario estatal pudo estar involucrado en la desaparición de su ser familiar por el año 2006.

Por ese motivo se movilizó a la Ciudad de México, aunque admite que la noticia de que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) podría perder 75% de su presupuesto impulsó este plantón.

"El plantón se iba a dar sí o sí, lo pospusimos por el tema de la pandemia, pero una vez que se dio la noticia del recorte a la CEAV, dijimos: 'No podemos esperar'", comenta González, quien también explica que otra petición es la renuncia de Mara Gómez, titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, pues a su parecer no ha atendido a las víctimas de manera adecuada.

CEAV mantendrá recursos. Hace dos días el presidente López Obrador también habló sobre el plantón en Palacio Nacional y aseveró que no se le quitarían recursos a la CEAV para no dejar en el olvido a las víctimas.

Sin embargo, Yoltzi Martínez, familiar de otra víctima de desaparición en Guerrero, refiere que para ellos es relevante tener un encuentro con el Jefe de Estado, Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación (Segob), y Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de dicha dependencia federal.

"Solo queremos que nos reciban y nos garanticen que nos van a reparar el daño porque fue el Estado (funcionarios de distintos niveles) el que desapareció a nuestros familias", afirma Martínez.