El COVID-19 ha dejado a cerca de 40,000 niños sin al menos uno de sus padres en EE.UU.

A un año de la pandemia, miles de menores han perdido al menos a uno de sus padres y corren el riesgo de sufrir una depresión que puede dejar secuelas. "No tengo a mi mejor amiga", dice niña que perdió a su madre.