Costumbres argentinas: un ladrón va a juicio por robar 11 veces una misma franquicia

Gabriel Di Nicola
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Robo Abasto 130919Uno de los robos protagonizados por un dúo de ladrones

Entre agosto y octubre del año pasado, Oscar Prósperi, junto con un cómplice que está prófugo, protagonizó 11 robos en locales comerciales. Los ladrones, después de amenazar a los empleados con un arma de fuego, se apoderaban de la recaudación del negocio. No solo se repitió el modus operandi en todos los hechos, sino que el objetivo siempre fue el mismo: negocios de la cadena de franquicias Costumbres Argentinas, dedicado al rubro de la panadería.

Ahora, un fiscal pidió que el delincuente sea juzgado en un debate oral y público. Así lo informaron a LA NACION fuentes judiciales. Para identificar a Prósperi y a su cómplice fueron clave las filmaciones en alta calidad que los encargados de la cadena Costumbres Argentinas le entregaron a los investigadores policiales y judiciales.

Según se desprende del expediente judicial, al que tuvo acceso LA NACION, el dúo de ladrones robó en 11 veces locales de Costumbres Argentinas situados en los barrios de Balvanera, Recoleta y Retiro. Tres de los comercios fueron asaltados en más de una oportunidad.

"Tírate al piso o te disparo", le espetó Prósperi al empleado del local situado en avenida Rivadavia 2471, en Balvanera. Eran las 18.12 del 29 de septiembre del año pasado. Era la segunda vez que la pareja de delincuentes irrumpía en ese comercio. El primer golpe había sido el 17 de agosto, un mes y 12 días antes, cuando se robaron 7700 pesos de la caja registradora. En la segunda ocasión se llevaron $6000.

Robo Recoleta 4 250919Uno de los robos en un local de Recoleta

"En los 11 hechos que se le endilgan al encausado, existieron efectivos desapoderamientos de dinero (recaudación de las cajas registradoras) que damnificaron a la cadena Costumbres Argentinas, para lo cual en compañía de su consorte, Prósperi ejerció intimidación sobre los empleados, amenazándolos con un arma de fuego, que a la fecha no ha sido habida pero de la que no cabe dudar, ya que además de los testimonios contamos con las filmaciones en las que se lo observa empuñar un arma de fuego con la clara intención de aumentar su poder intimidante y, de ese modo, vencer la eventual resistencia de los sujetos pasivos", sostuvo el fiscal Patricio Lugones en el requerimiento de elevación a juicio.

Para identificar a Prósperi fue clave el aporte Secretaría de Investigaciones Penales (SIPE), organismo que depende de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (Ufecri), a cargo del fiscal José María Campagnoli, que analizó cada uno de los robos protagonizado por la pareja de ladrones.

La SIPE, a cargo de Elías Collado, tiene como función investigar e intentar ponerle nombre y apellido a los delincuentes NN.

Robo Retiro 280919Otro de los robos en un local de Costumbres Argentinas

Prósperi fue identificado por la División Individualización Criminal de la Policía Federal Argentina (PFA). Según un informe que hicieron los detectives policiales, los sospechosos usaron en la mayoría de los robos la misma vestimenta "pero con distintas combinaciones".

Prósperi fue detenido en un departamento de un edificio de Balvanera. En el operativo, personal policial secuestró seis teléfonos celulares.

"Contamos en autos con las declaraciones de las víctimas, empleados de la cadena Costumbres Argentinas, quienes describieron con detalle las circunstancias de tiempo, lugar y modo en que se perpetraron los hechos bajo estudio, testimonios que resultan contestes con lo declarado por los efectivos policiales que previnieron en los respectivos hechos", sostuvo Lugones en el pedido de elevación a juicio.

Un ladrón va a juicio por robar 11 veces una misma franquiciaEl informe en LN+

No solo se llevaban la recaudación del día, según las imágenes de las cámaras de seguridad, también fueron robados los clientes que estaban comprando en los locales.

Según el expediente judicial, en los robos, Prósperi era el delincuente que amenazaba a las víctimas con un arma de fuego y su cómplice era quien se apropiaba del dinero de la recaudación. Ambos actuaban a cara descubierta, situación que permitió que sean identificados.