Costa Rica apostará a veraneantes locales para encarar debacle de su industria turística tras coronavirus

Por Álvaro Murillo
Imagen de archivo. Sillas vacías para tomar el sol frente a una piscina de un hotel durante la epidemia de coronavirus, en Heredia

Por Álvaro Murillo

SAN JOSÉ (Reuters) - Sin ver en el horizonte inmediato la reapertura de fronteras para el preciado turismo extranjero, el gobierno de Costa Rica apuesta por viajeros nacionales para intentar mitigar el varapalo del coronavirus en la industria que más aporta a la economía del país, dijo a Reuters la ministra de Turismo.

El turismo local aparece como prioridad en la "hoja de ruta" que presentó el miércoles el Gobierno después de que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) previó una caída del 28% para esta industria en 2020, como consecuencia del coronavirus, un brote que ha dejado 3,8 millones de infectados en el mundo.

Para ello, el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) dedicará dos millones de dólares para promover el turismo local mediante subsidios y promociones, dijo María Revelo, aunque admitió que los negocios deberán adaptar sus precios a la realidad de los consumidores locales.

"Esperábamos un año maravilloso y ahora vemos una debacle. Abril generó cero, mayo quizás también y en junio quizás tengamos un poquito de turismo nacional. La primera apuesta ahora será ese turista local", confesó Revelo el miércoles en una entrevista con Reuters.

"Casi un millón de costarricenses salió a hacer turismo al extranjero en 2019 y ahora, sin esa opción, pueden ser claves para la industria local", agregó la ministra del sector que, en el último año generó 4.000 millones de dólares, el 20% del total de las exportaciones del país.

Las cifras más recientes del BCCR para el sector indican que en 2016 sólo el 24% del consumo turístico en el país lo aportó la población local -casi cinco millones de habitantes-, mientras que en países como México, el porcentaje local supera el 75%.


"FRENAZO EN SECO"

La industria turística costarricense atrajo 3,1 millones de extranjeros en 2019, una cifra récord que confirma su vocación hacia el exterior de la mano de la ecología.

Hoy, sin embargo, el ingreso de turistas extranjeros está suspendido desde mediados de marzo, igual que el acceso a playas y parques nacionales. Esto, dijo Revelo, paralizó al sector que produce más de 8% del PIB y genera 200.000 empleos, cerca del 10% de los trabajos formales en la nación centroamericana.

"Fue un frenazo en seco, sin turismo internacional ni nacional (...) nos dejó en shock porque es un modelo muy único, de pequeñas empresas. El 94% de los lugares de hospedajes tienen menos de 40 habitaciones", explicó la funcionaria.

Costa Rica cumplió esta semana dos meses desde que detectó el primer caso de COVID-19 en un turista estadounidense. El jueves, el gobierno extendió hasta el 15 de junio el cierre de fronteras que estaba fijado hasta el 15 de mayo, y mantiene la epidemia bajo control, con 765 casos, caída diaria de casos activos y dos semanas sin aumentar la cifra de seis muertos.

Los resultados hasta ahora se atribuyen en buena medida a directrices sanitarias, aunque han provocado una abultada factura económica para una nación que ya arrastraba un déficit fiscal superior al 6% de su PIB. La economía retrocedería 3,6% este año, en gran medida por el golpe al turismo.

"Estamos dando pasos con mucho cuidado, porque si se nos va de las manos y hay un repunte del brote, tendríamos que cerrar de nuevo y empezar de cero. Nos lo ha dicho muy claro el ministro de Salud", reconoció Revelo.

El Gobierno desconoce cuántos empleos turísticos se han destruido durante la crisis, aunque calcula que 129,000 trabajadores de diversos rubros se habrían quedado sin trabajo en todo el país.


(Editado por Diego Oré)