Costa se desmarca de las "puertas giratorias" de exmiembros de su Gobierno

Lisboa, 11 ene (EFE).- El primer ministro portugués, el socialista António Costa, se desmarcó hoy de la polémica generada por el fichaje de la exsecretaria de Estado Rita Marques por un grupo privado al que benefició cuando ocupaba el cargo y admitió que la situación es "ilegal".

Costa aseguró que está "99,9 %" seguro de que la contratación de su ex secretaria de Estado es "ilegal" y que "no corresponde a la ética republicana", tras ser cuestionado por el caso por varios partidos de la oposición durante un debate en el Parlamento.

La polémica afecta a Rita Marques, que fue secretaria de Estado de Turismo en dos Gobiernos liderados por Costa, desde 2019 hasta hace poco más de un mes, cuando salió por divergencias con el ministro de Economía, António Costa e Silva.

Marques fue contratada después como administradora por The Fladgate Partnership, un grupo turístico que opera en Portugal y que recibió ayudas y beneficios fiscales durante su etapa en el Ejecutivo.

"Siempre que un político va preso todos los demás se avergüenzan", afirmó hoy el primer ministro portugués, que defendió que "nadie está por encima de la ley" y que el deber del gobierno es "dar medios a la Policía para investigar, sea a quien sea".

Costa admitió además que se podría realizar una revisión de los beneficios que se concedieron al grupo turístico, para tener garantías de que no hubo irregularidades.

La exsecretaria de Estado se defendió cuando saltó el caso y aseguró que está "absolutamente segura de las decisiones tomadas" cuando formaba parte del Gobierno y que es "legítimo" volver al sector privado.

La ley portuguesa prohíbe a los cargos políticos ejercer funciones, en los tres años siguientes al fin de su mandato, en empresas privadas "sobre las que hubiese una intervención directa".

Tampoco faltó en el Parlamento otra de las últimas polémicas que sacudieron al Gobierno socialista, la indemnización de medio millón de euros que la aerolínea TAP -de capital estatal- pagó a una exadministradora que meses después fue nombrada secretaria de Estado del Tesoro.

El caso precipitó la dimisión de la secretaria, Alexandra Reis, y del ministro de Infraestructuras y Vivienda, Pedro Nuno Santos, y el resto de su gabinete.

Costa admitió hoy que Reis violó el Estatuto del Gestor Público, que regula a los administradores de empresas ligadas al Estado.

El caso de Reis y otras dimisiones de secretarios de Estado debido a su pasado llevó a Costa a anunciar que propondría un sistema para mejorar el escrutinio de futuros miembros del ejecutivo.

El mecanismo será abordado en el consejo de ministros de mañana, jueves, según adelantó hoy el primer ministro.

(c) Agencia EFE