Cosplay con hiyabs en Malasia

Jóvenes disfrazados de Power Rangers asisten a un cosplay con hiyabs en las afueras de Kuala Lumpur, el 29 de abrilde 2017 (AFP | Manan VATSYAYANA)

Mujeres musulmanas disfrazadas de superhéroes, princesas y guerreros participaron en un cosplay con hiyab este sábado en Malasia, donde este movimiento consistente en imitar a personajes de películas, cómics o videojuegos sigue ganando adeptos.

Unas 20 mujeres hicieron gala de su afición por los dibujos animados japoneses, maquilladas y disfrazadas con esmero, pero portando su tradicional hiyab -el pañuelo que llevan las mujeres musulmanas en Malasia- en el acto, que tuvo lugar en un centro comercial de las afueras de Kuala Lumpur.

Muchas participantes se tomaron fotos juntas, relacionándose entre sí y compartiendo consejos sobre maquillaje y disfraces.

Nur Azlina, una estudiante universitaria de 21 años, disfrazada de "Power Ranger", afirmó que el hiyab no entorpecía sus habilidades para el cosplay y que había sido recibido muy positivamente.

"Algunos a veces se sorprenden cuando ven mi hiyab (...) pero eso no me molesta. Mis amigos y mi familia me apoyan y me han invitado a fiestas de cumpleaños para que acuda con mi disfraz", explicó.

"Adoro el cosplay y he podido hacer nuevos amigos aquí y también en la comunidad internacional de cosplay".

Raja Muhammad Rusydi, un entusiasta del cosplay de 20 años, también participó en la exhibición de cosplay del sábado y afirmó que esperaba que este tipo de actividades animara a las mujeres que llevan hiyab a participar en eventos de cosplay.

"Las apoyo. Si les gusta el personaje y tienen pasión, deberían hacerlo".

En el cosplay, abreviatura de "costume role-play" (juego de roles con disfraz), los aficionados imitan a los personajes de dibujos animados, cómics y videojuegos, muchos de ellos procedentes de la cultura pop japonesa.

La moda del cosplay ha dado la vuelta al mundo y se ha vuelto muy popular en Malasia en las últimas dos décadas.

Pero el cosplay con hiyab no empezó a extenderse hasta estos últimos años en este país del sureste asiático, generando mucha expectación entre los seguidores del movimiento.