Corte Suprema de Kenia ratifica la victoria presidencial de William Ruto

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© Reuters/Monicah Mwangi

Por unanimidad de los jueces de la Corte Suprema de Kenia, fue confirmada la victoria de William Ruto en las elecciones presidenciales del pasado agosto. El pronunciamiento llega luego de que el candidato opositor, Raila Odinga, presentara un recurso para impugnar los resultados por supuesto fraude. Odinga se mostró en desacuerdo con el fallo, pero dijo que lo respeta.

Terminan semanas de disputa legal e incertidumbre en Kenia en torno a quién gobernará el país.

La Corte Suprema ratificó este lunes 5 de septiembre la victoria presidencial de William Ruto en un dictamen mordaz que desestimó las acusaciones de fraude del exprimer ministro y candidato opositor, Raila Odinga.

El tribunal informó que encontró poca o ninguna evidencia para los diversos reclamos de Odinga y calificó algunos de ellos como "nada más que palabrería".

Tras conocer la decisión, Odinga publicó en su cuenta de Twitter que no está de acuerdo con el dictamen, pero que lo respetará.

Un pronunciamiento que alivia los temores de que la que ha sido considerada la democracia más estable de África oriental en los últimos años pudiera repetir la violencia postelectoral de 2007 y 2017.

“Respetamos la decisión de la corte, aunque estamos vehementemente en desacuerdo (…) Nuestros abogados presentaron evidencia irrefutable y los hechos estaban de nuestro lado, desafortunadamente los jueces lo vieron de otra manera”, indicó el exaspirante presidencial mediante un comunicado.

Varias figuras públicas y activistas anticorrupción, incluidos algunos que habían respaldado a Odinga, dieron la bienvenida a la sentencia, que consideran refuerza la reputación de independencia de la corte.

"Esta decisión es buena para el poder judicial. El resultado de las elecciones es malo para Kenia. Dos cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo", opinó la escritora y analista política Nanjala Nyabola, que no respaldó abiertamente a ninguno de los candidatos.

Inmediatamente después de la ratificación no se presentaron protestas en la ciudad de Kisumu, bastión de Odinga, ni en los barrios de bajos ingresos de Nairobi que tradicionalmente apoyan al político de izquierda.

“No hay nada que podamos hacer, el juicio ya está hecho”, dijo Geoffrey Omondi, un ingeniero eléctrico de 33 años que apoyó al exprimer ministro.

Entretanto, los seguidores de Rutto bailaron y ondearon banderas con los colores de su partido político (amarillo y verde) para celebrar la ratificación de su victoria.

Los argumentos clave de la Corte Suprema

Martha Koome, jueza y presidenta del alto tribunal de siete miembros, no dejó ambigüedades sobre la posición de la corte frente a los principales alegatos presentados por el equipo de Odinga y otros denunciantes.

La magistrada desestimó algunas declaraciones juradas que aseguraban que los formularios de resultados de los colegios electorales habían sido manipulados. Indicó que se trató se "dobles rumores" y “una persecución inútil".

"Algunos de los registros (de computadora) presentados como evidencia eran de registros que surgieron de las elecciones de 2017 o eran falsificaciones absolutas", sostuvo.

Asimismo, Koome planteó la posibilidad de perjurio al señalar que dos personas que presentaron declaraciones juradas supuestamente en nombre de los agentes de los colegios electorales no habían hablado con esos oficiales. "Jurar cosas falsas es un delito penal", recordó.

Los jueces también mostraron perplejidad por el hecho de que cuatro de los siete comisionados electorales participaran durante todo el conteo de votos sin plantear ninguna preocupación, pero luego y a último minuto lo criticaran como un proceso “opaco”.

Una acción que generó desconfianza pública, indicó el fallo.

La comisión “necesita reformas de gran alcance”, reconoció la corte, “pero, ¿vamos a anular una elección sobre la base de una ruptura de última hora en la sala de juntas?”, remarcó.

En la demanda, el equipo de Odinga cuestionó la tecnología utilizada por la Comisión Electoral y alegó que los resultados habían sido manipulados. También argumentó que el presidente de la institución había actuado esencialmente solo al declarar al ganador.

Pero sus alegatos resultaron deficientes para los magistrados.

La quinta no fue la vencida

La nación más rica e influyente del este de África estuvo en ascuas desde las elecciones del pasado 9 de agosto, que enfrentaron a Ruto, el vicepresidente de la Administración saliente, contra Odinga, un influyente político y exprimer ministro.

Tras los pasados comicios, Odinga ha perseguido la Presidencia de su país por quinta ocasión y esta vez, en un giro sorpresivo, contó con el respaldo del mandatario saliente, Uhuru Kenyatta, que dio la espalda a su propio compañero en el Ejecutivo.

Acusaciones similares de fraude habían desencadenado violencia postelectoral mortal, con matices étnicos, durante las dos elecciones anteriores.

En 2017, el alto tribunal anuló los resultados de los comicios presidenciales y ordenó una nueva votación después de que Odinga también presentara entonces una impugnación.

Pero tras ninguno de estos alegatos el líder político ha logrado alcanzar el cargo más importante de su país.

En un discurso posterior al juicio, Ruto prometió respetar tanto a Kenyatta como a Odinga y dijo que impediría que las fuerzas del orden público realizaran investigaciones de corrupción por motivos políticos, algo de lo que acusó al gobierno de Kenyatta. Además, comunicó que no convocaría a su exrival en las urnas para servir en su gobierno.

Está previsto que el mandatario electo se posicione en el cargo el próximo 13 de septiembre.

Con Reuters y AP