Corte española confirma la pena de prisión a cuñado del rey

ARCHIVO - En esta imagen del jueves 23 de febrero de 2017, Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta española Cristina, sale de un tribunal en Palma de Mallorca, España. (AP Foto/Joan Llado, Archivo)

MADRID (AP) — El Tribunal Supremo español respaldó el martes la mayor parte del fallo de una corte inferior que condenaba al esposo de la infanta Cristina, aunque redujo su sentencia en cinco meses, para dejarla en casi seis años.

En su veredicto sobre una apelación, la corte determinó que Iñaki Urdangarin, cuñado del rey de España, Felipe VI, es culpable de fraude y evasión fiscal, malversación de fondos públicos, abuso de poder, fraude, evasión fiscal y tráfico de influencias, aunque le absolvió del delito de falsificación de documentos. El Supremo dejó su pena de prisión en cinco años y 10 meses.

El tribunal inferior, en Palma de Mallorca, condenó a Urdangarin en un mediático juicio de 2016 que despertó un gran interés en España y que incluyó una declaración de la infanta ante la corte. Fue la primera vez que un miembro de la familia real iba a juicio desde la restauración de la monarquía en 1975.

Urdangarin estaba acusado de malversar unos 6 millones de euros (7 millones de dólares) de fondos públicos. El tribunal concluyó que Urdangarin y su socio, Diego Torres, aprovecharon la posición privilegiada del entonces duque de Palma para obtener contratos públicos relacionados con eventos deportivos.

El Supremo también mantuvo parte de la multa a Cristina por beneficiarse de los delitos de su esposo. En un principio se la había condenado a pagar 265.000 euros, que quedaron en 136.950 euros (161.500 dólares) después de que el Supremo mantuviera su responsabilidad por los delitos de malversación y fraude, pero no de los fiscales.

La corona española expresó su “respeto total por la independencia judicial” a través de un portavoz del Palacio de la Zarzuela, según reportó la agencia Europa Press.

Cristina y su esposo fueron despojados de sus títulos de duquesa y duque de Palma tras el veredicto inicial. La pareja se mudó de Barcelona a Ginebra con sus cuatro hijos cuando aparecieron las primeras acusaciones en 2012.