Corrientes: liberaron a tres yaguaretés en el Parque Nacional Iberá

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Sãso y Sagua´a son los cachorros que fueron liberados en el Parque Nacional Iberá junto a su madre, Juruna.
Sãso y Sagua´a son los cachorros que fueron liberados en el Parque Nacional Iberá junto a su madre, Juruna.

CORRIENTES.- A partir de hoy, los esteros del Iberá rugirán con más fuerza. Dos cachorros de yaguareté y su madre fueron liberados en el Parque Nacional Iberá, en Corrientes. Se trata de Juruna, una hembra de 3 años que llegó en 2018 desde Brasil luego de quedar huérfana cuando su madre fue víctima de cazadores furtivos, y sus crías de unos cuatro meses, Sãso y Sagua´a, que en guaraní significa “ser libre o suelto” y “ser salvaje o indómito”, respectivamente.

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Los tres yaguaretés fueron liberados tras cumplir con dos requisitos básicos: no haber tenido ningún contacto con la raza humana y ser capaces de autosustentarse o cazar sus propias presas. A su vez, Juruna fue liberada con un collar con GPS que colecta su ubicación cada tres horas y además emite una señal de radio de frecuencia VHF para localizarla.

“Desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Parques Nacionales saludamos este nuevo hito en la reintroducción del yaguareté en el Iberá. Este trabajo que venimos desarrollando en colaboración con la Gobernación y Rewilding sigue dando frutos y eso nos pone muy felices”, aseguró Juan Cabandié, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

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Esta liberación ocurre meses después de la suelta de Mariua -hermana de Juruna- y sus cachorros, Karai y Porã. Con estos seis ejemplares en libertad se alimenta el sueño de repoblar paulatinamente los esteros con este predador tope, luego de 70 años de extinción de la especie en la provincia.

Juruna junto a sus cachorros, que serán liberados en el Parque Nacional Iberá.
Gentileza: Rewilding Argentina


Juruna junto a sus cachorros, que serán liberados en el Parque Nacional Iberá. (Gentileza: Rewilding Argentina/)

Para Sebastián Di Martino, director de conservación de Fundación Rewilding Argentina, esta suelta representa “la consolidación un proceso”. “La conservación de la naturaleza tradicionalmente tenía una visión que era no tocar y dejar que ella haga sus cosas, no intervenir. Ese paradigma está cambiando y de eso se trata el rewilding, que es al revés: para conservar hay que hacer mucha intervención y manejo activo porque el estado de situación es tal, que ya la protección sin tocar no alcanza. Ya perdimos casi todo, así que hay que restaurar”, explicó.

El proyecto de reintroducción del yaguareté que se lleva adelante en el Parque Nacional Iberá desde hace diez años es único en el mundo: no existen antecedentes en ningún país de reintroducción de grandes carnívoros en sus hábitats originales. Al momento, ya son seis los ejemplares nativos o asilvestrados que recuperaron la libertad y hay otros tres en el Centro de Reintroducción, en San Alonso, a la espera de ser liberados una vez que reúnan ciertos criterios establecidos por los especialistas.

La liberación de estos tres ejemplares ocurre meses después de la suelta de Mariua -hermana de Juruna- y sus cachorros, Karai y Porã. Gentileza: Fundación Rewilding Argentina
La liberación de estos tres ejemplares ocurre meses después de la suelta de Mariua -hermana de Juruna- y sus cachorros, Karai y Porã. Gentileza: Fundación Rewilding Argentina


La liberación de estos tres ejemplares ocurre meses después de la suelta de Mariua -hermana de Juruna- y sus cachorros, Karai y Porã. Gentileza: Fundación Rewilding Argentina

La estrategia adoptada en Iberá busca generar una población establecida de hembras en el lugar. Y luego, en una segunda instancia, avanzar en la liberación de los machos. “Las hembras tienen lugares más chicos y caminan menos. Los machos, además de establecer en territorio en función de presas, los establecen en función de hembras. Entonces si nosotros soltamos primero un macho y no hembras, se iba a largar a caminar por todos lados y se iba a ir”, señaló Di Martino.

Por su parte, Cabandié hizo hincapié en la importancia de dar seguimiento a aquellos ejemplares liberados: “Nos interesa garantizar la diversidad genética de la población fundante y minimizar la consanguinidad de los individuos de la especie a través de un programa de monitoreo que la garantice”.

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“El potencial que existe de recuperación de la especie y de todo el ecosistema en el cual el yaguareté es la frutilla del postre, va a ser muy bueno. Hay que tomarlo hoy como una experiencia que está siendo probada, que es pionera en el mundo. Pero las luces que esto genera no debe descuidar el apuntar hacia las tres poblaciones del yaguareté que hoy subsisten en la selva misionera, la región chaqueña y la de la selva de las yungas”, aseguró Nicolás Lodeiro Ocampo, Director ejecutivo de Red Yaguareté, una ONG nacida en 2001, cuya misión es prevenir la extinción de este gran felino en la Argentina.

Por otra parte, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible señaló: ”Creemos que es muy importante trabajar con las comunidades de la zona en la concientización de la importancia de la reintroducción del yaguareté y promover la creación de Áreas Protegidas para generar corredores biológicos que contribuyan a la conservación de la especie”.

El yaguareté

En la Argentina, el yaguareté se encuentra en peligro crítico de extinción y se estima que la población actual no supera los 250 ejemplares. En el siglo XX, la distribución de esta especie llegaba hasta la Patagonia. Sin embargo, por causas asociadas principalmente a la caza furtiva y la degradación de su ecosistema original, su población se redujo un 95%.

El yaguareté es una especie en peligro crítico de extinción y se estima que su población en la Argentina no supera a los 250 individuos. Gentileza: Fundación Rewilding Argentina
El yaguareté es una especie en peligro crítico de extinción y se estima que su población en la Argentina no supera a los 250 individuos. Gentileza: Fundación Rewilding Argentina


El yaguareté es una especie en peligro crítico de extinción y se estima que su población en la Argentina no supera a los 250 individuos. Gentileza: Fundación Rewilding Argentina

“Tenemos que cuidar que no se vuelvan a producir las condiciones que permitieron la ausencia del yaguareté en la zona por tantos años: la caza furtiva, la disminución de presas y la destrucción del hábitat”, advirtió Cabandié.

Esta especie es el mayor felino de América y un predador tope que tiene un rol clave sobre la salud de los ecosistemas: su presencia es indicadora de calidad de los hábitats y además es reguladora de poblaciones de otras especies paraguas. “En Iberá la menor presencia del yaguareté se vio reflejada en la extraordinaria sobrepoblación de carpinchos y yacarés, que son especies principales presas del yaguareté en este ámbito. Al incrementarse estas poblaciones a niveles que no son naturales, se rompe el equilibrio ecológico”, explicó Lodeiro Ocampo, de Red Yaguareté.

Por su riesgo extremo de extinguirse en estado silvestre, en 2001 el yaguareté fue designado Monumento Natural de la Argentina -máxima categoría de protección- para poder garantizar la conservación y recuperación de esta especie emblemática.