Corrido de la interna por las listas, Mauricio Macri ensaya desde Europa su nuevo rol en Juntos por el Cambio

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Mauricio Macri, en España
David Mudarra

Con su marcha a Europa, Mauricio Macri colaboró a “descomprimir” la tensión en Pro por el armado de las listas en la provincia y en la Ciudad de Buenos Aires para las próximas legislativas. Si bien se corrió de las fricciones diarias entre Horacio Rodríguez Larreta y sus retadores internos, Patricia Bullrich y Jorge Macri, el expresidente se mantuvo informado sobre las negociaciones por la estrategia electoral. “Se puso por encima de la interna, pero estuvo al tanto de lo que fue pasando. El objetivo se logró: todos bajaron las armas”, remarcan desde el entorno del fundador de Pro.

Desde Madrid, donde presentó su libro Primer Tiempo y se mostró junta a Pablo Casado, líder del Partido Popular Europeo (PPE), el fundador de Pro ensaya su nuevo rol en Juntos por el Cambio. Toma distancia de los tironeos que genera el “poroteo” de la confección de las nóminas, pero ejerce como un controller de los lineamientos y del rumbo del conglomerado opositor.

Mientras que algunos de sus aliados buscan ponerle el traje de “mentor” de dirigentes y correrlo del ring electoral para evitar que el kirchnerismo polarice con su figura en la campaña, Macri evita el bajo perfil. De hecho, planea participar en los actos proselitistas para apoyar candidatos en los principales distritos, como Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe o Entre Ríos.

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Así como Elisa Carrió, la líder de la CC, ofrece como principal aporte su lucha por la “transparencia”, Macri se coloca como un garante del “cambio” y defensor de las “libertades y la república” ante el “avance del populismo” en el país. Así lo demostró en sus últimas irrupciones en el escenario público. “Seamos libres”, escribió hoy en su cuenta de Twitter, por el Día de la Independencia.

Quienes hablaron con él durante las últimas horas lo notaron entusiasmado por el recibimiento que tuvo en España y por las repercusiones de la presentación de su libro Primer Tiempo. También, dijeron fuentes cercanas, el exmandatario se mostró conforme con el efecto dominó que generó su corrimiento de la interna y su carta pública, en la que se declaró prescindente en las discusiones por las candidaturas. “La carta fue la que permitió que hubiera paz. Sirvió para descomprimir” , dicen en el entorno de Macri, quien reclamó a sus socios que redoblen los esfuerzos para blindar la unidad para enfrentar al kirchnerismo.

La cumbre en su casa de Acussuso con Larreta, que se concretó horas antes de su partida al viejo continente, aceleró la renuncia de Bullrich a la candidatura porteña. El gesto de la exministra, consensuado con Macri, según fuentes cercanas a ambos, desactivó la interna con María Eugenia Vidal, la postulante que eligió Larreta para encabezar en la Ciudad. En cambio, el alcalde no logra cerrar un acuerdo con Jorge Macri, quien resiste el desembarco de Diego Santilli en la provincia. Las mudanzas de Vidal y el “colo” siguen generando ruidos internos.

Antes de cerrar un acuerdo con Larreta, la titular de Pro le había pedido a Macri y a sus socios definir qué lugar ocuparía el expresidente en la coalición. “Eso lo tiene que decidir Macri. Nosotros lo tenemos que sostener como nuestro expresidente” , subrayó Bullrich el sábado en una entrevista con LA NACION.

Críticas al Gobierno y “persecución”

Durante su paso por España, el expresidente lanzó una batería de críticas contra el gobierno de Alberto Fernández. Habló de un “éxodo” histórico de argentinos , volvió a cuestionar la gestión de la pandemia - “no hay suficientes vacunas”- y rechazó el cupo de 600 ingresos de pasajeros internacionales al país que dispuso la Casa Rosada para ralentizar la propagación de la variante Delta del coronavirus.

Hoy, al exponer ante un foro organizado por la Fundación Internacional para la Libertad, que preside el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, insistió en que la democracia “está amenazada” en la Argentina. Sostuvo que el gobierno de Fernández “viola la Constitución y avasalla la Justicia” para conseguir “impunidad” para exfuncionarios implicados en causas de corrupción. A su vez, dijo que el Ejecutivo nacional “persigue a sus oponentes”, un discurso similar al que apelaba Cristina Kirchner cuando estuvo en el llano. “Esa persecución la estoy sufriendo yo, mi familia y varios integrantes de mi gobierno” , lanzó Macri, al disertar en el panel “¿Fin del populismo en la Argentina?”. En el foro participaron vía Zoom los presidentes Luis Lacalle Pou (Uruguay), Iván Duque (Colombia) y Guillermo Lasso (Ecuador).

Cuando le preguntaron sobre las próximas legislativas, el exmandatario buscó dejar un mensaje optimista en España, donde radican importantes inversores de la Argentina. Macri resaltó que la coalición opositora demostró que tiene muchas posibilidades de ganar los comicios . “Hay una masa crítica que se ha movilizado a la calle en el final de mi campaña y va a salir en cada momento que siga amenazada su libertad”, expresó.

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Al ser consultado sobre el escenario que imagina para 2023, cuando termine el mandato de Fernández, Macri vaticinó que el kirchnerismo le “entregará una bomba” al próximo gobierno. Cuidadoso, evitó dar señales sobre sus intenciones: insistió en que trabajará para que la oposición vuelva al poder. “De la triple maldición que recibí yo, vamos a tener una sola, muy dañina: vamos a recibir un Estado más quebrado, con más pobreza, pero nadie no va a estar enterado de que estamos en crisis”, apuntó.

Y dio pistas sobre qué medidas tendría que tomar Juntos por el Cambio en un eventual regreso a la Casa Rosada. “Vamos a tener que hacer todo lo necesario para garantizar empleo a la gente en tiempo razonable. Para eso, hace falta un ciclo potente de inversión”, señaló.

Hasta ahora, Macri no se refirió a la denuncia que hizo ayer Bolivia contra el gobierno de Cambiemos, por el supuesto apoyo con material bélico a la represión de las protestas derivaron en la caída de Evo Morales en 2019. “Es muy raro. No habíamos escuchado nada similar. En ese momento ya estábamos en transición y el tema de Bolivia se hacía de forma coordinada con el equipo de Fernández”, señaló un exfuncionario cercano a Macri. En tanto, los exministros Bullrich (Seguridad) y Jorge Faurie (Cancillería) se despegaron de la denuncia.

El domingo, el expresidente denunció que sus hijos y él son víctimas de una persecución por parte de la vicepresidenta Cristina Kirchner por la causa del Correo Argentino. “El Gobierno busca venganza y tienen como objetivo a mis hijos. No solo está en juego la integridad de mi familia, sino la idea misma de justicia”, advirtió el expresidente, a través de una carta que difundió horas antes de que la jueza Marta Cirulli ordenara la quiebra empresa icónica del grupo Macri.

El exmandatario y sus colaboradores están convencidos de que Cristina Kirchner lanzó una “ofensiva” judicial contra él. Y responsabilizan al procurador del Tesoro, Carlos Zannini. “Van por los hijos de Mauricio”, repiten allegados a Macri.

Tras su paso por Madrid, el expresidente tiene previsto viajar a Suiza durante los próximos días para cumplir tareas vinculadas a su rol como titular de la Fundación FIFA. Su regreso al país está previsto para mediados de julio, antes del cierre de listas del 24 de julio. “Es la idea, pero dependerá de los vuelos”, señalaron en el entorno del fundador de Pro.

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