"Corrí bien recio para que no me agarraran"; rescatan a menor

NOGALES, Son., noviembre 10 (EL UNIVERSAL).- A sus 7 años, Alexander es protagonista de una increíble historia. En pocas horas, escapó de la "migra", se le perdió a sus padres y fue rescatado por elementos de la Policía Municipal en un camino de terracería del ejido Mascareñas.

"Corrí bien recio para que no me agarraran los de la chamarra azul", dijo el pequeño niño de origen guatemalteco, quien a sus siete años de edad narró su primera experiencia al tratar de cruzar a Estados Unidos.

Junto con sus padres, salió de Guatemala en busca del sueño americano, por lo que como miles de centroamericanos formaban parte de la lista de aspirantes a inmigrantes del país vecino.

Una familia que estaba dispuesta a todo, caminar por el desierto, burlar a las autoridades migratorias y llegar hasta donde se encontraba el abuelo de Alexander, así lo mencionó el niño, que a su corta edad platicaba como un adolescente que no quería ser atrapado por los policías durante la mañana de este jueves.

"Corrí todo lo que pude, a mi mamá le dije que corriera tan fuerte para que no la alcanzaran, y fue cuando ya no la vi, porque seguí por el monte hasta que me cansé", insistía el menor al recordar el episodio, sin saber que más tarde sus padres habían sido detenidos por la Bordel Patrol en tierras estadounidenses.

Al realizarse la detención de los adultos, las autoridades migratorias de Estados Unidos procedieron a dar a conocer por vía C-5 Nogales, México, sobre la desaparición de un menor, mismos que dijeron sus padres habían salido corriendo cuando eran perseguidos y no sabían de él.

Al tener conocimiento de los hechos, el Instituto Nacional de Migración (INM) y autoridades de Seguridad Pública Nogales, se abocaron a la búsqueda el menor Alexander, siendo en un camino de terracería en Santa Cruz, en las inmediaciones de las vías del ferrocarril, en puente anaranjado, donde fue localizado sano y a salvo el menor, quien platicó sin problemas con los oficiales la anécdota que acababa de vivir con sus padres.

Los oficiales de la Policía lo atendieron y dieron al menor alimentos, lo entretuvieron, además de realizarle un chequeo médico de la Cruz Roja, el menor se encontraba en perfecto estado de salud y sin miedo alguno.

Para él era una aventura, comentaba que realmente había vivido una hazaña en el desierto de Arizona, no mostraba angustia, ni zozobra por la separación con sus padres, algo que, tal vez, era algo normal en un menor de siete años, que aún mira la vida como un juego donde siempre se gana.

Intervienen DIF y el alcalde

Los oficiales de la Comisaría Municipal de Seguridad Pública y de la Unidad de Protección Civil recibieron la instrucción de Ana María Messina, subprocuradora de la Defensa del Menor, que lo tenían que llevar ante el Instituto Nacional de Migración para determinar su nacionalidad.

Además, se iniciaría así el procedimiento para reunir al niño con su madre, que estaba ya detenida por las autoridades migratorias en Nogales, Arizona.

El alcalde, Juan Gim Nogales, pidió a los funcionarios de Nogales atención suficiente para el niño y su madre.

Las autoridades de Estados Unidos concedieron la salida humanitaria inmediata para que la madre, de nombre Miriam, volviera a estar al lado de su pequeño.

Después de esta reunificación, ambos quedaron bajo la tutela del Instituto Nacional de Migración, mientras que el padre, al parecer, quedó detenido en Estados Unidos.

La angustia de la madre, Miriam, contrastó con la alegría del niño, tanto por la aventura, como por ver a su madre de nuevo.