Coronavirus: la vacunación podría frenar la pandemia en Gran Bretaña en pocas semanas

The New York Times
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LONDRES.- Al ritmo actual, para fines de junio Gran Bretaña tendrá inoculada a toda su población con la primera dosis de la vacuna contra el coronavirus, si logra evitar los problemas de suministro y de logística que amenazan con frenar una de las campañas de vacunación más veloces del mundo.

Los más vulnerables tendrán su primera dosis mucho antes -probablemente, en el transcurso de las próximas dos semanas- lo que reduciría drásticamente los fallecimientos por la enfermedad. Los mayores de 70 años, los residentes de geriátricos, los trabajadores de la salud, los trabajadores sociales, y quienes tengan comorbilidades que los vuelven extremadamente vulnerables al virus: está previsto que todos ellos reciban su primera dosis antes del 15 de febrero. Más del 88% de los fallecidos hasta el momento de Covid-19 pertenecían a alguno de esos grupos de riesgo.

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Esa línea de tiempo muestra que la promesa de vacunación es el camino de salida de la fase más letal de la pandemia para los países que se mueven rápido. Los primeros datos de Israel revelan un descenso significativo de los contagios incluso con una sola dosis, y los análisis más recientes permiten entrever que la vacuna de AstraZeneca-Oxford no sólo brinda buena protección contra la enfermedad y la muerte, sino que también tiene el potencial de reducir el contagio del virus. Los científicos aseguran que los resultados son prometedores, pero que deben ser confirmados.

Hasta el miércoles, Gran Bretaña había vacunado con la primera dosis a más del 15% de su población, más que cualquier otro país, después de Israel y los Emiratos Árabes Unidos. En Estados Unidos, la cifra se ubicaba en el 8%, y en la Unión Europea (UE) estaba por debajo del 3%.

Por supuesto que la vacunación en Gran Bretaña difícilmente siga un camino perfectamente recto y sin baches. Una guerra de vacunas con la UE podría poner en jaque el suministro, y la decisión del país de aplicar más primeras dosis y demorar la aplicación de la segunda podría generar una acumulación de pacientes en espera. (La primera dosis de la vacuna brinda una protección variable, de alrededor del 50%, que puede llegar hasta el 95% con la aplicación de la segunda dosis.)

"Con la primera dosis es más fácil avanzar" dice Kit Yates, biomatemática de la Universidad de Bath. "Lo complicado es la segunda, porque hay que hacerlo en el orden correcto, y ese es un detalle burocrático que puede demorar mucho las cosas."

Si Gran Bretaña se viera obligada a disminuir el actual ritmo de vacunación en un 20%, inocular a todos con la primera dosis le llevaría entonces hasta fines de julio.

Hasta ahora, la veloz campaña de vacunación del país ha sido celebrada como un éxito. Gran Bretaña autorizó antes que ningún otro país de Occidente las vacuna de Pfizer-BioNTech y de AstraZeneca-Oxford -a principios y fines de diciembre, respectivamente-, y empezó a vacunar a los trabajadores de la salud y los ancianos el 8 de diciembre. En estas últimas dos semanas, el país ha administrado un promedio de 394.000 vacunas por día.

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La campaña de vacunación en Gran Bretaña cuenta con una ventaja que acelera su ritmo: es llevada adelante por el Servicio Nacional de Salud un organismo totalmente centralizado que abarca a todos los británicos y es el mayor proveedor de servicios de salud del país. Y además de que el proceso de aprobación de las vacunas es relativamente rápido en Gran Bretaña, el país actuó con más decisión que la Unión Europea y ordenó enormes cantidades de vacunas muchos meses antes de que fueran aprobadas.

"La estrategia fue cubrirnos en todos los frentes" dice Yates. "Compramos millones de dosis de varias vacunas, sabiendo que algunas podían no funcionar."

El gobierno británico ha ordenado ahora 407 millones de dosis de siete fabricantes distintos -unas 6 dosis por habitante-, aunque de momento solo tres vacunas cuentan con la aprobación de los entes reguladores. De hecho, algunos de esos contratos estipulan entregas hasta bien entrado el 2021, o incluso el 2022.

La semana pasada, Gran Bretaña superó la triste marca de los 100.000 muertos por Covid-19, la cifra más alta en toda Europa. Pero el éxito de la campaña de vacunación, al menos hasta el momento, representa una esperanza concreta de inmunidad para los británicos más vulnerables, y se espera que el número de muertes relacionadas con el Covid disminuya drásticamente en las próximas semanas.

The New York Times

Traducción por Jaime Arrambide