Coronavirus: la UE pronostica la recesión más grave de su historia

Luisa Corradini

Las calles vacías en París

PARÍS. - La pandemia del coronavirus sumergirá a la Unión Europea (UE), ese bloque de 450 millones de personas, en la recesión más grave de su historia, provocando un retroceso de 7,4% en su PBI. En ese escenario catástrofe, los países del sur del continente corren el riesgo de terminar arrastrando al resto del edificio.

"Europa enfrenta un shock económico sin precedentes desde la Gran Depresión (de 1929)", dijo ayer en Bruselas el comisario europeo a cargo de la Economía, Paolo Gentile, al presentar las previsiones de crecimiento preparadas por la Comisión Europea (CE). La actividad económica "se redujo en casi un tercio de la noche a la mañana", precisó.

Símbolo de la rapidez de la degradación, cuando en noviembre las previsiones de crecimiento para 2020 eran de 1,1% para la zona euro, las proyecciones develadas ayer estiman que la región retrocederá 7,4% en la UE y en 7,7% en los 19 países de la moneda única.

En ese oscuro escenario, las economías de Italia , España y Grecia enfrentan una contracción de más de 9% este año. Una situación que no solo podría profundizar aun más las divergencias entre países del norte y del sur, sino poner en riesgo el futuro del bloque.

Ese riesgo fue destacado ayer por Gentile, quien reconoció que la UE se verá enfrentada a la crisis más grave de su historia.

"Esas distorsiones representan una verdadera amenaza para el mercado común y la zona euro, que sin embargo podrían ser mitigadas mediante una acción europea decisiva y conjunta", insistió.

Según las proyecciones de la Comisión Europea, después que los respectivos gobiernos tomaron drásticas medidas para frenar el avance del virus, el retroceso de la economía elevará sensiblemente el desempleo y la deuda pública en los 19 países de la zona euro.

Las cifras publicadas ayer muestran la extensión de los daños económicos sufridos por el bloque durante casi dos meses de una parálisis total del comercio y el turismo. La pandemia, en todo caso, dejó al descubierto la precaria situación financiera de los países del sur, en momentos en que hacían esfuerzos por recuperarse. Según las proyecciones de la CE, la deuda pública de Italia debería dispararse al 159% del PBI este año, mientras en Grecia, debería alcanzar el 200%.

Si bien Bruselas anticipa una reactivación en el segundo semestre, el año 2020 en su conjunto se anuncia catastrófico. Pero aun cuando en 2021 la reactivación podría ser "histórica", la Comisión Europea no cree en una recuperación suficientemente sólida como para borrar totalmente el shock: el órgano ejecutivo del bloque anticipa un crecimiento de 6,1% en la UE el año que viene y de 6,3% en la zona euro. Sin embargo, según las proyecciones presentadas ayer, en España , Italia y Holanda , el nivel del PBI a fines de 2021 debería ser 2% inferior al de 2019.

Teniendo en cuenta la incertidumbre actual, las nuevas proyecciones -que coinciden ampliamente con las del Fondo Monetario Internacional (FMI)- están sujetas a dudas.

"En este momento, solo podemos establecer en forma provisoria la amplitud y la gravedad del shock del coronavirus en nuestras economías", advirtió con prudencia Valdis Dombrovskis, uno de los tres vicepresidentes de la CE.

Mientras varios países, incluidos España, Italia, Alemania y Austria comenzaron a reducir gradualmente las restricciones, sectores enteros de la actividad económica siguen paralizados, como los bares, restaurantes y actividades culturales, por temor a una nueva ola de infección.

Esa eventualidad podría reducir las previsiones en otros 3 puntos, según Maarten Verwey, jefe economista de la CE. Recientemente, el Banco Central Europeo advirtió que la economía de la zona euro podría retroceder hasta 12% este año, según el curso de la pandemia.

Para mantener a flote la actividad económica y contener el desempleo, los gobiernos del bloque invirtieron miles de millones de euros en programas de estímulo a nivel nacional. No obstante, la respuesta conjunta sigue siendo incierta: de acuerdo sobre el principio, los 19 gobiernos de la eurozona solicitaron a la Comisión un plan preciso que tenga el presupuesto del bloque como eje principal de un programa de financiación.

Las divergencias se producen, como siempre, entre los países del norte y del sur. Los primeros exigen rigor presupuestario. Los segundos claman solidaridad. No obstante, incluso Alemania y Holanda, implacables adeptos de la disciplina, renunciaron este año al rigor para ayudar a sus propias empresas golpeadas duramente por el confinamiento. En ese marco, el déficit público alemán alcanzará este año el 7% del PBI, después de apenas el 1,4% en 2019. Pero la situación no debería durar ya que, según la CE, en 2021 Alemania debería retornar a un déficit de 1,5%.

La incertidumbre que pesa sobre el futuro de la UE se hizo sentir esta semana sobre la moneda única, que cayó ayer por tercer día consecutivo frente al dólar -llegando a 1,0782 dólares por euro-, su nivel más bajo en dos semanas. Este año, el euro perdió más de 3,5% frente al billete verde.