Caos con los test para el coronavirus comprados a China: ni funcionan bien ni la empresa contratada tiene licencia

Un sanitario protegido elabora un test a un conductor en Granada (Photo by Álex Cámara/Europa Press via Getty Images)

Habemus polémica. En medio del nuevo reporte de víctimas mortales por coronavirus en España, el Gobierno se ha encontrado con un problema importante en los tests rápidos que compró a China para detectar el coronavirus: no funcionan correctamente.

El motivo es que los dispositivos, adquiridos a la compañía china Bioeasy, atesoran una sensibilidad del 30% cuando sería necesario que superase el 80%, por lo que, con ese valor, los test no tienen utilidad ni son rigurosos.

Por este motivo, los varios laboratorios de microbiología de grandes hospitales consideran que es necesario seguir utilizando la prueba actual, llamada PCR, algo que ya han comunicado al Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad.

El papel que debían jugar estos test es muy importante: debían servir de cribado, de manera que solo los resultados negativos o los dudosos requerirían hacer después una PCR para confirmar. Esto permitiría conocer la dimensión real del contagio en España, pero de momento habrá que esperar.

La cosa no queda aquí, ya que al trascender la información, ha sido la propia embajada de China en España la que ha dado más detalles de lo ocurrido, asegurando que la empresa involucrada en los tests aún no tiene licencia para vender productos, y que las donaciones realizadas por el Gobierno chino, que pertenecen a otra remesa distinta, son de otra empresa y aún no han salido camino de España

Sospechas de la eficacia de este tipo de tests y la alternativa sugerida

Las dudas de la eficacia de los tests rápidos no son nuevas. Por ejemplo, la prestigiosa revista Nature publicaba el pasado 23 de marzo que ni los test rápidos ni las de PCR son métodos ideales. En referencia a estos últimos, la publicación especializada argumentaba que “Las PCR son altamente precisas y se pueden desarrollar a gran velocidad, pero son complejas de usar y lentas para dar un resultado”.

A ello se une la opinión de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), quien ha advertido que los primeros test rápidos no pueden introducirse en la rutina diaria.

La sociedad científica reconoce en un documento de posicionamiento sobre el diagnóstico microbiólogo de COVID-19 que un diagnóstico rápido de los casos es relevante para identificar, aislar y tratar rápidamente a aquellos pacientes infectados para limitar la transmisión del virus, así como para la descongestión de las urgencias, pero para ello "necesitamos pruebas rápidas con una elevada sensibilidad".

La portavoz de la SEIMC, María del Mar Tomás, ha detallado que los test para la detección de antígeno están teniendo una sensibilidad muy baja, entre el 20 y el 30 %. "Con esta sensibilidad es prácticamente imposible utilizarlos rutinariamente. Tendría que tener una confirmación posterior por la técnica de amplificación RTPCR", ha indicado. Sin embargo, esta portavoz de la Seimc ha apuntado a otros tipo de test, los de detección de anticuerpo, que permite detectar dos tipos de anticuerpo; el M, que indicaría infección aguda, y el G que indicaría "curado", es decir, "los que están inmunizados".

Estos test -ha explicado- están siendo usados en varios países europeos y tienen una sensibilidad del 85 % y del 100 % para los anticuerpos M y G respectivamente. Un inconveniente es que tardan 4 días en arrojar resultados, advierte.

La oposición, al ataque

El escándalo de los tests erróneos ha movilizado a la oposición en la exigencia de "responsabilidades" por parte del presidente del Gobierno. Pedro Sánchez no sólo es el responsable último del mando único, sino que, además, defendió fervientemente la calidad de este tipo de dispositivos.

En su comparecencia del sábado, apuntó: "Ya se ha materializado la compra y la puesta en marcha de los tests rápidos". Indicó también que "se trata de test fiables y homologados". Según recuerda El Mundo este jueves, también apuntó: “Este último punto es muy importante, la homologación, es muy importante porque deben contar con todas las garantías sanitarias".

Un día después, el domingo, Sánchez animó a fabricar en España esos mismos tests: "Se pueden producir en nuestro país. Tenemos la musculatura, tenemos la capacidad, tenemos la infraestructura productiva para poder hacerlo", dijo, tras hablar con los presidentes regionales por videoconferencia.

Con información de agencias

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