Coronavirus: rompió tres veces la cuarentena y lo condenaron a tareas comunitarias en un hospital de niños

Pablo Mannino

No fue una vez. Fueron tres. Ahora, deberá responder por romper sistemáticamente la cuarentena en medio de la pandemia por coronavirus: lo condenaron a un año de prisión en suspenso y a cumplir 200 horas de trabajo comunitario en un hospital pediátrico.

Se trata de un mendocino de 45 años, identificado como Edgardo Ribi, quien fue sentenciado en un juicio abreviado a realizar tareas sociales en el efector para niños Humberto Notti. La magistrada del juzgado penal colegiado, Cristina Pietrasanta, impuso la pena luego del acuerdo al que arribaron el fiscal de Delitos de Tránsito, Fernando Giunta, y el defensor del imputado, que no cuenta con antecedentes delictuales.

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"Por videoconferencia, el imputado admitió su responsabilidad en las tres veces que violó el aislamiento social preventivo obligatorio. También manifestó estar de acuerdo con la pena de 1 año de prisión y con el cumplimiento de las horas de trabajo comunitario. Este es el primer mendocino que es condenado a realizar trabajos comunitarios", indicaron a LA NACION desde la Justicia provincial, al tiempo que aclararon que será el efector el que disponga las actividades que deberá realizar el condenado, quien vive actualmente en el barrio San Martín de la capital provincial, una zona vulnerable de la ciudad de Mendoza. "Cuando se levanten las restricciones deberá comenzar con el trabajo", agregaron.

En tanto, desde el centro sanitario donde Ribi deberá cumplir con la pena, comentaron a LA NACION que esperan que se haga la presentación formal del hombre y que, de acuerdo a sus capacidades y al análisis que se realice, se le otorgarán las funciones. "Lo estamos esperando y se realizará todo el procedimiento administrativo y judicial para que comience a prestar sus labores", señalaron desde el hospital.

Ribi violó tres veces el aislamiento obligatorio, previsto en el artículo 205 del Código Penal. La infracción fue cometida los días 2, 10 y 15 de abril, por lo que terminó detenido en la Penitenciaría Provincial de Boulogne Sur Mer.

El primer incumplimiento fue dentro del barrio, cuando fue sorprendido tomando alcohol con amigos. Una semana después lo encontraron caminando en la Sexta Sección, de Ciudad, sin poder justificarse. La última vez fue en pleno centro mendocino, bajo condiciones similares, por lo que fue trasladado finalmente al penal.

En la provincia del oeste argentino ya se han detenido a más de 5.000 personas por infringir la normativa penal. En total, ya se han producido 80 contagios de Covid-19 y 9 fallecimientos.