Coronavirus. "Responsabilidad moral": el llamado del Vaticano por la vacunación

Elisabetta Piqué
·3  min de lectura

ROMA.-Después de un mensaje navideño "urbi et orbi" muy fuerte, en el que el Papa pidió "vacunas para todos" y especialmente para los más vulnerables, el Vaticano difundió hoy un nuevo documento de 20 puntos en el que insistió en un acceso "justo y universal" a las vacunas y destaca la "responsabilidad moral" de someterse a la vacunación.

Un eventual rechazo a vacunarse, en efecto, "podría aumentar seriamente los riesgos para la salud pública", sentenció el documento, realizado en forma conjunta por la Comisión Vaticana Covid-19 -la task-force creada por Francisco al inicio de la epidemia para ayudar a pensar en el mundo post-pandemia- y la Pontificia Academia para la Vida.

Vacuna rusa: polémica en Uruguay por una declaración de Alberto Fernández

Al destacar que existe una "responsabilidad moral" de someterse a la vacunación, el documento explicó que, de lo contrario, "se encontrarían más expuestas a las infecciones esas categorías de sujetos que no pueden vacunarse (inmunodeprimidos) y que por lo tanto, para evitar el riesgo de contagio, pueden contar solo con la cobertura de los demás (inmunidad de rebaño)". "Por otro lado, enfermarse determina un aumento de internaciones con una consecuente sobrecarga para los sistemas sanitarios, hasta un posible colapso, como está ocurriendo en varios países durante esta pandemia, obstaculizando el acceso a la asistencia sanitaria, una vez más, a costa de quien tiene menos recursos", indicó.

El texto subrayó, en este marco, que "transparencia y comunicación correcta son fundamentales para favorecer la confianza y la adhesión al proceso completo de vacunación".

Al margen de enfrentar las problemáticas de las diversas etapas del proceso de las vacunas -investigación, desarrollo, patentes, comercialización-, el documento también volvió a reiterar la importancia de un acceso universal. Haciéndose eco del mensaje navideño del papa Francisco, invitó a los líderes del mundo a resistir la tentación de adherir a un "nacionalismo de las vacunas" -expresión utilizada por el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus- y exhorta a los Estados y a las empresas a cooperar entre ellos y a no competir.

"Estamos agradecidos a la comunidad científica por haber desarrollado una vacuna en tiempos récord, pero ahora depende de nosotros garantizar que sea disponible para todos, especialmente para los más vulnerables", dijo el cardenal ganés Peter Turkson, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que está al frente de la Comisión Covid-19 del Vaticano, según consignó un comunicado del Vaticano. "Es una cuestión de justicia. Debemos demostrar una vez por todas que somo una única familia humana", añadió.

El padre argentino Augusto Zampini, secretario adjunto del mismo dicasterio y nombrado por Francisco en la task-force anti-coronavirus, que en los últimos meses trabajó duro en este documento, en diálogo con LA NACION explicó que se realizó porque "cuando se trata el tema de la vacuna uno se pregunta: '¿De dónde viene? ¿Cómo sé que es segura? ¿Por qué me la tengo que poner si estoy sano?'".

"Para abordar todas esas preguntas, elaboramos 20 puntos para una vacuna justa, equitativa, para sanar el mundo, que aborda todo el ciclo de la vacuna: cómo se produce, si es éticamente producida, quién la produce, quién la financia, porque si se compra con dinero público, tiene que estar para todos", dijo. "En cada parte de ese ciclo de la vacuna hay problemas políticos, económicos, legales y todos relacionados con temas éticos. Por eso proponemos un camino para que la vacuna sea justa y no injusta y para que llegue a todos y no solo a algunos. Porque la pandemia es un mal común que requiere de un abordaje de un bien común. Y la vacuna demuestra si somos una sociedad individualista o somos realmente hermanos y hermanas y queremos sanar a todos", concluyó.