Coronavirus: el Reino Unido comenzó a utilizar la vacuna de AstraZeneca y la Universidad de Oxford

LA NACION
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LONDRES.- Luego de que el 8 de diciembre la británica Margaret Keenan, de 90 años y hospitalizada en Coventry, se convirtiera en la primera paciente del mundo en recibir la vacuna Pfizer/BioNTech, hoy el Reino Unido, de nuevo, se convirtió en el primer país en hacer uso de una droga para detener la pandemia de coronavirus al aplicar a un hombre de 82 años la candidata de AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Brian Pinker recibió en el Hospital Churchill de esta universidad la vacuna "nacional", según fue tildada por los especialistas, informó el Servicio Nacional de Salud, que también aseguró contar con 520.000 dosis listas para ser distribuidas.

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Con el rostro cubierto por un tapabocas Pinker, un trabajador de mantenimiento jubilado, se arremangó delante de las cámaras de televisión para que la enfermera del Hospital Churchill de Oxford le pusiera la inyección. "Estoy muy contento de recibir esta vacuna del Covid-19 hoy y muy orgulloso de que se haya inventado en Oxford", declaró según un comunicado.

Por su parte, la trabajadora de la salud que se encargó de la inoculación, Sam Foster, indicó: "Es un verdadero privilegio haber podido administrar la primera vacuna Oxford/AstraZeneca aquí en el Hospital Churchill, a unos pocos cientos de metros de donde fue desarrollada".

Una segunda ola con fuerte impacto

Así, de la mano de esta nueva vacuna aprobada y más dosis, el gobierno del primer ministro Boris Johnson intenta dar batalla al brote, que en su segunda ola en el país volvió a golpear con fuerza y a provocar más restricciones ante el aumento de positivos que no logra contenerse.

Desde principios de diciembre, el Servicio Nacional de Salud utiliza la vacuna fabricada por Pfizer y la firma alemana BioNTech para inocular a trabajadores de salud, así como a residentes de asilos y al personal de estos establecimientos. Ahora la vacuna de Oxford y AstraZeneca fortalece ese arsenal y es más barata y fácil de usar, ya que no requiere ser almacenada a temperaturas extremadamente frías como la de Pfizer.

Por el momento, esta droga es administrada en un pequeño número de hospitales para que las autoridades puedan estar atentas a cualquier reacción adversa. Pero cientos de nuevos sitios de vacunación, tanto en hospitales como en consultorios médicos locales, comenzarán a aplicarla esta semana, uniéndose a los más de 700 que ya están operando.

El Reino Unido es uno de los países de Europa más afectados por el Covid-19. Con más de 75.000 muertes, casi 55.000 personas más dieron positivo en las últimas 24 horas y superaron el umbral de 50.000 por sexto día consecutivo.

La crisis actual que vive el país se vio empeorada por una nueva cepa del coronavirus mucho más transmisible que las anteriores. En este contexto, Johnson advirtió ayer que es probable que en las próximas semanas se imponga un confinamiento más estricto en Inglaterra. Sin embargo, insistió en que "no tiene dudas" de que es seguro asistir a las escuelas y exhortó a los padres a enviar de nuevo a sus hijos a los salones de clase en áreas donde las escuelas planean reabrir.

Por el momento, desde que comenzó la pandemia el país registró más de 2.600.000 enfermos y 75.137 fallecidos.

Agencias AP y AFP