Coronavirus: un rebrote de múltiples casos pone en alerta a un país modelo

LA NACION

SEÚL.- Cuando parecía bajo control, Corea del Sur volvió a encender las alarmas por el coronavirus, en medio de un rebrote de hasta 50 casos diarios que según las autoridades podría derivar en una masiva oleada de contagios.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Corea (CDC) anunciaron 45 nuevos casos este jueves, en lo que se transformó en una constante desde fines de mayo, con una cifra diaria de 30 a 50 casos confirmados.

La buena noticia que inquieta a los desarrolladores de vacunas contra el Covid-19

Las cifras anunciadas elevaron el total nacional de casos a 11.947, con 276 decesos. La capital, Seúl, reportó 21 nuevos contagios y otros 22 se registraron en las regiones próximas de Incheon y Gyeonggi.

El país viene confirmando el nuevo rebrote desde finales de mayo, en su mayoría en las inmediaciones de Seúl, donde viven la mitad de los 51 millones de habitantes del país.

A pesar de su preocupación por el constante aumento de las infecciones, las autoridades se resisten a los llamados para reimponer las medidas de distanciamiento social más estrictas que se suavizaron en abril,tras haber superado la primera oleada, alegando posibles daños económicos.Incluso habían abierto las escuelas bajo nuevos protocolos.

Su postura parece contrastar con la urgencia que reclama el director de los CDC, Jung Eun-kyeong, quien dijo que los trabajadores de la salud tienen cada vez más problemas para rastrear las transmisiones, que se propagan rápido y de forma impredecible, a medida que la gente aumenta su actividad y respeta menos la distancia social.

"Hubo una cadena constante de transmisiones que se extendieron en el área de capital. Si seguimos sin cortar estas cadenas, no podemos descartar la posibilidad de una circulación masiva", alertó Jung.

Corea del Sur fue uno de los primeros focos de la pandemia, que tras escaparse de China saltó a sus países vecinos, sobre todo Japón, mediante un crucero de turismo, y Corea del Sur, muy conectada comercialmente.

El primer brote se aceleró sin embargo a partir de una iglesia cristiana, cuyos miembros se contagiaron masivamente por una feligresa contagiada que atendió a un servicio. Desde entonces las medidas de rastreo y de testeo parecieron acorralar al coronavirus, que tras una meseta de contagio volvió a cobrar fuerza.

Agencias AP y Reuters