Coronavirus en Pinamar: "Hay un rumor infundado de que el 15 de enero cierra todo"

Alejandro Horvat
·4  min de lectura
Fernando Lettieri, encargado de una casa de pesca, dice que tanto él como sus colegas están preocupados por el aumento de los casos de coronavirus en la costa
Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta/Enviado Especial

En Pinamar existe un rumor que corre entre comerciantes, hoteleros y gastronómicos que genera ansiedad y preocupación. El aumento, por el momento leve, de los casos de coronavirus, tanto en esta ciudad balnearia como en el resto de la provincia y la ciudad de Buenos Aires despertaron el temor de aquellos que necesitan del turismo durante los meses de verano para poder recompensar las pérdidas que sufrieron durante el año.

Pedro Marinovic, presidente de la Asociación Empresaria, Hotelera y Gastronómica de Pinamar, afirma que existen versiones sobre la posibilidad de que haya fuertes restricciones a partir del 15 de enero, pero señala que son versiones infundadas y que ninguna autoridad, por el momento, respalda esa decisión.

Los turistas asisten a las playas con barbijos
Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta/Enviado Especial

"Estamos muy atentos a los casos, pero hay muchas versiones infundadas que dicen que el 15 de enero cierra todo. De hecho, hoy tengo un Zoom con hoteleros porque están muy preocupados por estos rumores. Muchos me llaman y me preguntan qué va a pasar, pero por el momento las autoridades no respaldan estas versiones, como tampoco nos han dado un rango de contagios como para saber cuál es el número que si lo alcanzamos tendremos que imponer restricciones", indica Marinovic.

Camino a la costa: La histórica parrilla de Dolores en la que comen los políticos y los famosos

Martín Yeza, intendente de Pinamar, señala que hoy hay 150 casos confirmados en su jurisdicción. Llegaron a tener 280 casos activos en la primera semana de noviembre y a principios de diciembre esa cifra había descendido a 56.

"En diciembre se desplomaron los casos. La mayoría de los que hoy tenemos son de pinamarenses, lo que habla de un aumento en la circulación de las personas. De todos modos, nuestro equipo de salud está preparado. Nos preocupa lo que pueda pasar en Año Nuevo porque son fiestas que generan encuentros intergeneracionales. Los efectos de lo que allí suceda los vamos a ver entre el 10 y 15 de enero", indica el funcionario.

Yeza agrega que, por parte de la municipalidad, como también por parte del Gobierno provincial, han hecho y aún hacen campañas, proponen los mayores cuidados y hay más controles, pero que en última instancia los ciudadanos son los que deben mantener la guardia bien alta.

Preocupación en la costa por el posible aumento de casos de coronavirus
Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta/Enviado Especial

"Lo que observamos es que no se cumplen los protocolos en los encuentros privados. Hay un gran cansancio por parte de la gente respecto de los cuidados y por eso se baja la guardia a puertas cerradas. Pero en el espacio público los cuidados se mantienen. Es verdad que se corrió el rumor de que se contempla volver al confinamiento, pero por ahora lo veo como una posibilidad lejana", asegura el intendente.

Por parte del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, señalaron a LA NACION que, en toda la Costa Atlántica, no observan que los ciudadanos estén cumpliendo los protocolos. "Si los casos se descontrolan y el cumplimiento de los protocolos siguen sin cumplirse, puede haber restricciones y retrocesos en las fases. Solo con mirar las redes sociales se puede ver que la gente se cuida cada vez menos", dijeron fuentes del Ministerio.

Expectativa en el comienzo de la temporada. Temen que un rebrote afecte el flujo de turistas
Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta/Enviado Especial

"No queremos turismo de contagio, queremos que la gente se cuide", dice Fernando Lettieri, el dueño de un local de artículos para la playa sobre la Avenida Bunge, en Pinamar. "Creo que debería haber más controles en el ingreso a la ciudad. Nuestro distrito no está tan mal en términos de contagios, pero todos tenemos que estar atentos. Necesitamos estos meses para trabajar", agrega el comerciante.

Josefina Gradin es la dueña de Fuegos, un bar y restaurante, también sobre la Bunge. Ella relata que le pidió a su personal que tenga especial cuidado en las horas en las que no están trabajando para evitar contagios en encuentros privados y así priorizar el trabajo durante estos meses de verano que son vitales para subsistir. "Acá tenemos las mesas con distancia, alcohol en gel, de todo. También le pedimos los datos a las personas que vienen, pero muchos no te los quieren decir. Uno trata de tomar todos los recaudos, pero la gente es la que tiene que ser consciente de que el coronavirus no es un cuento chino".

Josefina Gradin es la propietaria del bar Fuegos
Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta/Enviado Especial

Guillermo Crinigan, uno de los dueños del histórico parador El Atlántico, en Bunge y Avenida del Mar, también se encuentra preocupado. Ellos han ampliado su terraza y todos los espacios de uso común en el parador con la intención de que no aumenten los contagios. "Estamos tratando de cumplir y hacer cumplir las medidas de higiene. Por supuesto existe el temor a que esto vuelva a dispararse, estuvimos ocho meses cerrados y fue difícil volver a abrir. Ojalá tengamos una temporada exitosa".

Nicolás Trotta: "Esperamos que en marzo, con el inicio de clases, los maestros ya estén en proceso de vacunación"

En esa misma línea, se expresa Denise Fleitas, que hace un mes abrió el local Alfajores de Pinamar. "Somos un local nuevo, esperemos que todos se cuiden para no volver atrás, la temporada de verano es muy importante para nosotros", concluye.

Denise Fleita, atiende en Alfajores de Pinamar, un local que abrió hace solo un mes
Fuente: LA NACION - Crédito: Tomás Cuesta/Enviado Especial