Coronavirus: "Estamos peleando una guerra con palos y piedras", el dramático testimonio de los médicos en EEUU

Rafael Mathus Ruiz

WASHINGTON.- Las historias se repiten. Están en la trinchera, en la primera línea de fuego, y muchos de ellos ni siquiera tienen todo lo que necesitan para enfrentar al "enemigo invisible". Médicos y enfermeras en hospitales de Estados Unidos, y, sobre todo, en Nueva York, ven el dramático azote del nuevo coronavirus en primera persona, y a la angustia por la salud de los pacientes -cada vez más- que tratan, se suma el temor por sus propias vidas y las de sus familias. Trabajan con lo justo: faltan respiradores y camas para los pacientes, y, para ellos, máscaras, batas y guantes de látex.

"No podemos librar una guerra en las trincheras con palos y piedras", lamentó Alexander Salerno, un médico en New Jersey, en una entrevista con CNN. Dijo que tenían los reactivos para testear a los pacientes que llegaban con síntomas de Covid-19, pero faltaban hisopos para poder realizar las pruebas.

Colleen Smith, una médica del Hospital Elmhurst, en Queens, Nueva York, brindó un dramático testimonio visual con su propio teléfono desde el epicentro del brote en Estados Unidos, donde ya se ha comenzado a ver un estremecedor aumento en los pacientes: el hospital tuvo que traer un camión congelador para los cadáveres.

"Para todos los médicos es difícil hacerse la prueba, incluso si tenemos síntomas. Estamos expuestos una y otra vez. No tenemos el equipo de protección que deberíamos tener", describe Smith en sus videos. "Me puse la máscara N95, necesito tenerla puesta para cada paciente que veo. No me la quito todo el día. La N95 que usé hoy también es la misma que usé el viernes. A todos nos preocupa que nos quedemos sin máscaras", continúa.

"Desde nuestra perspectiva, no todo está bien. No tengo el apoyo que necesito, e incluso solo los materiales que necesito físicamente para cuidar a mis pacientes, y es América. Se supone que somos un país del primer mundo", dice Smith.

El escalofriante testimonio de Smith, plasmado en compilación del The New York Times, ofreció una imagen desde la primera línea de batalla contra la enfermedad que pinta una realidad mucho más angustiante de la que ofrece la Casa Blanca. Los casos se acumulan en Estados Unidos, que va camino a convertirse en el nuevo epicentro de la pandemia de coronavirus. Unas 30 millones de personas carecen de seguro médico y a diferencia de lo que ocurrió en China, Italia, España o la Argentina, el país no implementó una cuarentena estricta.

"Hemos visto muchos pacientes que probablemente tienen Covid 19, pero no se dieron cuenta. Diez residentes y también muchas, muchas de nuestras enfermeras y algunos de los médicos asistentes se enfermaron. La ansiedad es realmente abrumadora", agrega la médica.

Tres enfermeras del Hospital Monte Sinaí se tomaron una fotografía en la cual se las ve utilizando bolsas de residuos como si fueran batas.

Craig Spencer, un médico que trabaja en el Hospital Presbiteriano de Nueva York, escribió un largo hilo en Twitter con una descripción de un día de trabajo en el hospital que se viralizó.

"Entro para el turno de las 8. Inmediatamente me percato de cómo se transforma la calma de las calles de la ciudad de la mañana. Las luces brillantes fluorescentes de la sala de emergencias se reflejan en las gafas protectoras de todos. Hay una cacofonía de tos. Paras. Máscara. Entrás", relató.

"Durante el resto del turno, casi cada hora, recibís un aviso. Notificación: paciente muy enfermo, falta de aliento, fiebre. Oxígeno 88%. Notificación: presión arterial baja, falta de aliento, oxígeno bajo. Notificación: bajo oxígeno, no puede respirar. Fiebre", continúa.

"Casi todos los que ves son iguales. Asumimos que todos son Covid-19. Usamos batas, gafas y máscaras en cada encuentro. Todo el día. Es la única forma de estar a salvo. ¿A dónde fueron todos los pacientes con ataques cardíacos y apendicitis? Todo es coronavirus", sigue.

Spencer dijo en una entrevista con el programa "Today" que la semana pasada veían "uno o dos pacientes" con coronavirus que pudieran estar en la sala de emergencias. Ahora, era difícil encontrar uno o dos pacientes que no tuvieran la enfermedad. "Pronto, nuestros hospitales se verán abrumados", pronosticó.

Al final de su relato, pidió a la gente que se quede en la casa. "Es posible que escuchen a la gente decir que no es real. Lo es. Es posible que escuchen a la gente decir que no es malo. Lo es. Es posible que escuchen a la gente decir que no puede derribarlo. Puede. Sobreviví al ébola. Le tengo miedo al Covid-19", afirmó.

"Hagan su parte. Quédense en casa. Manténgase a salvo. Y todos los días iré a trabajar para ustedes", cerró.