Coronavirus: el mapa nacional, dividido por los ritmos de apertura

Maia Jastreblansky
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El país comienza a exhibir un paisaje variopinto en la lucha contra el coronavirus. La situación epidemiológica varía mucho de una provincia a otra, con distritos que hace varios días que no reportan casos y una zona metropolitana que en la última semana acumuló el 73% de los positivos. La liberación de actividades también difiere, en un esquema donde se conjugan factores políticos y sanitarios. Mientras algunos puntos del país mantendrán una cuarentena estricta, otros buscarán ir a la vanguardia y reactivar buena parte de sus actividades.

Las provincias que tienen focos de transmisión comunitaria en centros urbanos mantendrán el cerrojo a la espera del pico de contagios. Son lugares donde los gobernadores van con pie de plomo y que tienen encima la lupa del Gobierno.

En la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta tenía previsto mantener una cuarentena casi sin cambios, a excepción de algunas modalidades comerciales. Sin embargo, el anuncio de anoche del Presidente trastocó su planificación. Eso obedece a la necesidad de respetar las ecuaciones del equipo de salud porteño que indican que, con el actual ritmo de contagios, el pico llegará a fines de mayo o principios de junio. El sistema sanitario público de la Capital, explican, está calculado para atender la demanda que se dará bajo los parámetros actuales.

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La provincia de Buenos Aires tiene dos realidades. El conurbano es el cordón más crítico del país, porque allí se conjugan la presión sobre el sistema sanitario público, la conglomeración en el transporte y los barrios vulnerables. Esta semana se vieron los primeros contagios en barrios más humildes y en hospitales estatales. Ni los intendentes ni Kicillof tienen voluntad de flexibilizar la cuarentena. El gobernador, en cambio, habilitó algunas excepciones en 28 localidades del interior.

Chaco es la tercera entre las provincias más afectadas del país, con casi 300 casos. Allí, la circulación comunitaria está en Resistencia. Capitanich no quiere liberar actividades más allá de lo que dispone la Nación, e incluso dispuso un cerrojo en la zona sur de la ciudad para evitar contagios. En el resto de la provincia, la actividad primaria sigue funcionando y no se descarta avanzar con la liberación de algunos pueblos, aunque con bloqueos.

En Córdoba, donde se registraron más de 260 casos (focalizados en Gran Córdoba), Juan Schiaretti va con pie de plomo. Liberó muy pocas de las actividades permitidas en la decisión administrativa Nº 524 (donde figuró atención en consultorios médicos y apertura de comercios con delivery, entre otros once ítems). El gobernador espera a las definiciones de la Casa Rosada para analizar, sin apuro, la situación con un comité de emergencia provincial.

En Santa Fe, en tanto, hay 230 casos, con circulación comunitaria en Rosario. Omar Perotti mantiene una postura estricta y recién en los próximos días comenzará a evaluar protocolos con la industria algodonera y la construcción.

Otra provincia que despuntó con contagios (lleva 126) es Tierra del Fuego, que inició la cuarentena antes que el resto del país. Gustavo Melella mantiene un régimen estricto. El delivery de comercios, por ejemplo, está dividido por días. Hay muchas presiones del parque industrial para retomar la actividad, pero la provincia recién comenzó a evaluar posibles protocolos. Con 165 casos concentrados en el Valle Medio, Río Negro mantiene una cuarentena estricta en ese cordón sanitario, pero evalúa flexibilizar localidades sin contagios.

Pie de plomo

Según un análisis que hizo LA NACION, hay siete provincias que no registraron casos en la última semana: Chubut, Jujuy, La Pampa, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero. Catamarca y Formosa nunca reportaron positivos.

Hay distritos que cuentan los casos con los dedos de una mano, pero que de todas formas prefieren ir atrás en términos de liberación de actividades. Es el caso de Catamarca, que, sin coronavirus, se mantuvo en la línea que fijó Fernández, sin requerir flexibilizaciones particulares.

Santiago del Estero suma 12 casos y varios pacientes ya fueron dados de alta. Pero cuando la Nación habilitó actividades el gobernador Gerardo Zamora optó por ir más lento. "Somos más restrictivos que flexibles", señalaron a LA NACION desde ese distrito.

Tucumán llegó a contabilizar 35 casos, pero flexibilizó actividades mucho más lentamente que otros distritos. Juan Manzur teme por la densidad demográfica de la provincia y la presión sobre el sistema de salud pública. Recién la semana próxima, por ejemplo, se iniciará la zafra del azúcar.

A la par de la Nación

Varios gobernadores optan por caminar a la par de la Nación. En Chubut hubo solo dos casos. Mariano Arcioni adhirió la decisión administrativa Nº 524 y sumó la construcción privada, pero trabaja a demanda de los intendentes, que prefieren no liberalizar.

En Corrientes, con 40 casos, el gobernador Gustavo Valdés tiene el ánimo de ir a la par de la Casa Rosada. Misiones reportó cinco casos y Oscar Herrera Ahuad está seguro de que no hay circulación del virus. Ya habilitó a la construcción privada, a los profesionales y a la estructura productiva minifundista, mientras que las industrias locales (pastera, forestal, tabaco, yerba) preparan sus protocolos para retomar.

Entre las provincias que siguieron las prerrogativas nacionales pero sumaron pedidos para liberar la construcción privada y el ejercicio de los profesionales figuran Neuquén (104 casos), San Juan (dos casos), Entre Ríos (22 casos), La Pampa (cinco casos), Santa Cruz (42 casos).

Liberadas

Un último bloque de provincias, en tanto, muestra mayor ansiedad por volver a la normalidad. Al frente se ubica Jujuy, que no registra casos desde hace más de tres semanas. El gobernador Gerardo Morales presentó un esquema de salida de cuarentena y habilitó, por caso, la actividad física. La medida cayó mal en el Gobierno.

Morales pretende trabajar en tándem con Salta, otra provincia que persiste casi sin casos. El gobernador Gustavo Sáenz no quiere cortocircuitos con la Casa Rosada, pero ya pidió liberar la construcción, la actividad profesional y la industria del tabaco, y se dispone a tramitar permisos para la industria azucarera y forestal.

Mendoza, en tanto, registra 75 casos, concentrados en la capital y sus alrededores. Allí explican que están a tope de sus posibilidades porque muchas actividades locales ya están en funcionamiento, especialmente lo vinculado a la vendimia. También se habilitó la construcción y se envió un protocolo a la Nación para que regrese el ejercicio físico. El comercio y el turismo, dan por hecho, seguirán cerrados.